Pamplona, 23 abr (EFE).- El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha afirmado que el concepto de 'prioridad nacional' que se utiliza en los acuerdos de gobierno PP-Vox es "un trampantojo de hilo neofascista para tratar de generar otra vez la demonización de la gente inmigrante".
Sordo, quien ha participado en una asamblea y una concentración del sindicato en Pamplona para exigir salarios dignos, vivienda y tiempo para la clase trabajadora, ha señalado que ese concepto es propio de "una extrema derecha que son los agentes infiltrados de Trump en Europa" y que "son profundamente antipatriotas y quieren llevarse por delante la soberanía de nuestro país para que dependa cada vez más de déspotas como Donald Trump".
"Que las personas que tienen los derechos de ciudadanía puedan acceder en condiciones de igualdad a los servicios públicos, sean de donde sean, me parece tan de sentido común que es como irnos tres siglos atrás", ha indicado a los medios de comunicación.
Tras subrayar que "tenemos la peor extrema derecha de Europa", Sordo ha asegurado que "además son vagos hasta para crear conceptos, porque este es un concepto que viene de la extrema derecha, de Le Pen, de Francia".
En cambio, ha agregado, "nosotros vamos a exigir que todas las personas que están en España y todas las personas que son ciudadanas, ciudadanos de nuestro país, que trabajan en nuestro país, que viven en nuestro país, tengan igualdad de acceso, por supuesto, a los servicios públicos y a todos los derechos de ciudadanía".
Respecto a la regularización extraordinaria de inmigrantes, ha incidido en que "estos procesos suelen tener momentos de mucha tensión en sus inicios. Y tiene que ver en parte con una falta de previsión que desde algunas instancias ya veníamos demandando".
En este sentido, ha abogado por tener "más recursos públicos para atender a la correcta tramitación, no solo del proceso de regularización, sino de todas las políticas dirigidas a la emigración".
Para el dirigente de CCOO, "era previsible que hubiera algunos atascos", porque "las personas que están en una situación de irregularidad, aunque tengan dos meses y medio para poder regularizar su situación, viven con tal estrés desde hace mucho tiempo que lógicamente lo quieren hacer el primer día".
"Una persona irregular es una persona que, cuando ve a un agente de la policía, se cambia de acera y es razonable que el primer día esté dispuesta a soportar las colas que sean para poder hacer cuanto antes ese proceso de regularización", ha concluido. EFE
(foto) (vídeo)

