Barcelona, 22 abr (EFE).- La Guardia Urbana ha tenido que intervenir este miércoles en Barcelona para gestionar una de las largas colas de migrantes que buscan regularizar estos días su situación en España, tras producirse momentos de tensión entre las personas que allí se encontraban.
A primera hora de la mañana se han visto escenas de tirantez y nerviosismo entre el millar de personas que hacían cola frente al servicio municipal de atención a inmigrantes, emigrantes y refugiados (SAEIR) situado en la calle Tarragona.
Algunos de ellos habían pasado la noche allí y otros se habían despertado de madrugada para llegar cuanto antes y poder ser de los primeros en solicitar la documentación que necesitan para tramitar después su regularización.
Fuentes municipales han confirmado a EFE que efectivos de la Guardia Urbana han tenido que intervenir para gestionar "algunas situaciones de conflicto" entre los migrantes, derivadas de las largas esperas que muchas personas están viviendo para iniciar su proceso de regularización.
Ante el alboroto creado, el inicio de la atención a los migrantes se ha retrasado unas cuantas horas hasta que el consistorio ha habilitado un nuevo sistema de colas, pensado para evitar tensiones.
Así, el SAEIR prevé atender a 200 personas cada día y el resto que esté en la cola conseguirá una cita con la hora y el día al que podrán volver para pedir la documentación que necesitan.
La gerente del Área de Derechos Sociales de Barcelona, Marta Clari, que se ha trasladado esta mañana hasta el lugar, ha hecho un llamamiento a la calma y ha destacado que "tenemos tiempo para atender a todo el mundo, pero no el primer día".
En declaraciones a los periodistas, ha explicado que las 25.000 personas que servicios sociales del Ayuntamiento ya trata habitualmente pueden ponerse en contacto con su trabajadora social para pedir la documentación sin tener que hacer colas.
El resto de migrantes que se calcula están interesados en la regularización en Barcelona, otros 25.000, sí tendrán que desplazarse para pedirlos. "Iremos dando citas de 200 en 200", ha dicho.
Clari ha alertado de que un tercio del millar de personas que hacían cola en la calle Tarragona eran de fuera de Barcelona y ha advertido de que el consistorio sólo puede atender a los que residen en la ciudad.
Desde que se abriera el pasado lunes el plazo para realizar de manera presencial la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno, son miles los migrantes que hacen colas en diferentes puntos para conseguir el certificado de vulnerabilidad social y el volante del padrón.
Precisamente, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, han abordado esta mañana en una reunión la creación de un grupo técnico para mejorar la coordinación entre las administraciones y los actores implicados en este proceso. EFE


