Lara Malvesí
Barcelona, 21 abr (EFE).- 'Cowgirl', protagonizada por Isabel Rocatti y Carlos Cuevas, presentada este martes en el BCN Film Fest, cuenta "la historia de una mujer empoderada de más de sesenta años que vive sola en la montaña", una figura que se contrapone al más conocido 'cowboy' masculino, ha contado a EFE la directora de la cinta, Cristina Fernández Pintado.
La realizadora -que firma el filme junto a Miguel Llorens-, se enamoró de la historia que les presentó el guionista Rafa Albert y que presentaba a una protagonista alejada de todo estereotipo, un auténtico "regalo" para la actriz protagonista, según confesaba también a EFE la propia Rocatti.
La actriz valenciana se mete en la piel de Empar, una granjera de sesenta años que vive en una zona rural de Els Ports. Su granja depende de que su última vaca, Tona, quede preñada. Y la protagonista hará todo lo necesario para proteger su tranquilidad, aunque tenga que enfrentarse a medio pueblo.
En esa lucha, la vaquera cuenta con dos cómplices inesperados: Riqui (Carlos Cuevas), un peculiar joven recién llegado al pueblo con un secreto, y Bernat (Pep Muné), con quien descubrirá que nunca es tarde para volver a empezar.
"Esta es una película con muchas capas y que toca muchos temas. El principal, para mí, es el amor. El amor a la tierra, el amor a un tipo de vida y la lucha por conseguirla", ha contado Fernández Pinto.
La directora y los actores han destacado igualmente en conversación con EFE la importancia de la amistad y el amor intergeneracional en la película.
"Y también el viaje que realiza la protagonista de esta historia por autodescubrirse, por volver a mirarse a ella misma", añade Fernández Pinto.
Rocatti ha mostrado su satisfacción por haber dado con uno de los pocos papeles protagonistas que existen para mujeres de su edad, a menudo reducidas a interpretar secundarios de "la madre" o "la abuela".
"Es un orgullo ver cómo están cambiando las miradas sobre las cosas. Como actriz, en cualquier caso, ha sido un reto actoral porque ha sido una interpretación muy física", ha explicado.
El personaje de Carlos Cuevas y el de Isabel Ricotti consiguen cierta "sanación" con el apoyo mutuo porque ambos "tienen sus heridas abiertas", ha señalado el actor.
La película muestra asimismo la fuerza del vínculo de la protagonista con su vaca, Tona, reminescencia de una vida anterior que siente que ya no tiene.
La directora ha contado que si para la protagonista es tan importante la gestación de su vaca, no es tanto porque sea su modo de subsistencia, sino porque "hay algo íntimo que va más allá de esa obsesión, que tiene que ver con el sentimiento de fracaso".
"Y hay también algo de continuidad de un proyecto familiar, aunque sea por la vía animal. De conseguir cierta permanencia, de dejar huella de forma inconsciente", ha reflexionado la directora de 'Cowgirl'. EFE
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