Madrid, 20 abr (EFE).- La española Jessica Bouzas afronta con especial ilusión el inicio del WTA 1000 de Madrid que arranca este martes y al que puede acceder Sara Sorribes, que disputa la fase previa, de vuelta a la competición tras varios meses de baja por motivos de salud mental y que ensalza la tenista gallega.
Sorribes, bronce olímpico en dobles en París 2024 junto a Cristina Bucsa, decidió retirarse temporalmente por cuestiones emocionales. Hace unas semanas volvió a las pistas. Este domingo logró el triunfo en el torneo ITF de Portoroz.
"Se me pone la piel de gallina pensar en Sara. Es una jugadora que me ha ayudado mucho y me dio muchos consejos. Es un ejemplo y cómo disfruta y asimila el tenis no lo he visto a nadie", dijo la tenista gallega, que iniciará su participación en la Caja Mágica contra la brasileña Beatriz Haddad Maia.
"He visto hace poco a Sara. Llevaba tiempo sin verla. Me ha ayudado mucho y tiene un espíritu de trabajo que no le he visto a nadie. El parón que tuvo fue un impacto para todos pero también que vuelva ahora es un orgullo. Ha tenido una carrera espectacular y debemos estar orgullosos de tenerla", indicó Bouzas, deseosa de iniciar la competición en Madrid.
"El nivel es muy alto, sobre todo este año. Es un Masters 1000 y se nota la exigencia y no puedes permitirte ningún error", dijo la gallega alejada de las grandes jugadoras del mundo de las que pretende "perder el respeto".
"Trato de aprender pero también a quitarme ese respeto y jugar igual que cuando juegas con otras jugadoras. Es un largo camino y quedan muchas cosas por mejorar", añadió.
"Intento no ser tan resultadista y pensar más a largo plazo. Escucho mucho a la gente con experiencia para evolucionar. Jugamos cada semana así que, si no va bien, aquí tenemos otra oportunidad la semana que viene. Aunque la presión es inevitable", valoró la jugadora gallega, feliz "de estar en casa" y con su gente.
"Tengo muchas ganas de empezar. A este torneo le tengo mucho cariño y siempre me ha hecho mucha ilusión venir", aseveró. EFE


