Llucía Ramis, autora de 'Un metro cuadrado': La vivienda es la gran fuente de desigualdad

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Carla P. Gumbau

Madrid, 19 abr (EFE).- Todos recuerdan qué estaban haciendo cuando se produjo el atentado de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. La periodista y escritora Llucia Ramis (Palma de Mallorca, 1977), ganadora del IV Premio de No Ficción Libros del Asteroide 2026 por 'Un metro cuadrado', estaba buscando piso.

Veinticinco años después, Ramis lleva varios viviendo hipotecada en El Putxet (Barcelona), pero antes de llegar aquí ha pasado por más de diez casas diferentes.

Esos lugares son los sitios que revisita en su nuevo libro, 'Un metro cuadrado', una crónica autobiográfica y mezcla de reportaje periodístico en el que regresa a los lugares que han sido su casa para ver cómo se han transformado.

"Para mí, la vivienda es la principal fuente de desigualdad social que hay actualmente, y desde las políticas y las instituciones no se está respondiendo a esta situación", ha confesado Ramis en una entrevista a EFE.

Cuando Ramis se planteó este proyecto, buscaba ver quién vive ahora en esos lugares para comprobar "qué relación tienen con la casa" y, al mismo tiempo, descubrir en lo que se han transformado, y hacer así una crónica donde se viera cómo esas viviendas han pasado "de tener una función social a ser un producto financiero".

"Cuando volvemos a un lugar, vemos más de lo que era, vemos lo que estuvo allí. Esa es la gran diferencia entre residir en un lugar y pasar por él. El turista va a ver lo que hay, pero no conoce lo que hubo", ha apuntado.

Además de recordar sus tiempos en esos pisos, Ramis elabora un relato de cada uno de esos lugares para recuperar su humanidad: "No hay nada más humano que una casa ni nada más inhumano que te echen de ella. Al convertir la casa en un producto, se despoja de toda humanidad, identidad e historia", ha reflexionado la autora.

Los pisos en La Vila de Gràcia o en la calle Sardenya de Barcelona, por los que pagaba alrededor de 700 euros hace 15 años, ahora cuestan el doble o incluso el triple.

A juicio de la autoras, los centros de las ciudades españolas se convierten cada vez más en sitios donde "no todo el mundo puede vivir" y ante esto se pregunta: "¿Para quiénes son estos lugares si no para los residentes?".

Cuando la periodista se mudó a Barcelona para estudiar, no pensaba estar hasta los 40 años con cambios constantes de piso, pero su experiencia le ayudó a darse cuenta de que este no es "un problema de jóvenes ni de personas con rentas bajas, sino de todos".

"Es impensable construir un futuro en esta situación, porque siempre vas a tener esa sensación de inestabilidad. Cada vez tenemos menos fuerza en nuestras ciudades porque no conocemos a la gente de nuestro entorno, el lenguaje en el que están escritos los carteles de los negocios no es el nuestro y los precios son demasiado altos. Nos desplazan en silencio", ha reflexionado.

La masificación turística y la gentrificación son para Ramis problemas de todos, ya que es la sociedad española la que ha vendido "lo más valioso que tenemos y lo que no nos pertenece: el clima, el paisaje, el mar, la playa... En ningún momento nos paramos a pensar en el residente y ahora hemos convertido a nuestras ciudades en escaparates".

Estos temas cruzan el libro de forma constante, además de otros como la ocupación, el sinhogarismo y los desahucios.

Entre los casos de los que habla, destaca el intento de desahucio de la casa Orsola en Barcelona, que en enero de 2025 generó grandes movilizaciones en la ciudad.

"La casa Orsola no solucionó ningún problema, pero demostró tres cosas: que esto no solo afecta a jóvenes y personas con rentas bajas, que los precios están desorbitados y que la movilización funciona", ha agregado.

A pesar de haberse hipotecado, Ramis ha declarado seguir sintiéndose inquilina. "Se viene una crisis social brutal, eso seguro, y me sorprende que no se estén tomando medidas de emergencia nacional. Es muy grave lo que está pasando y no todo el mundo es consciente de ello", ha concluido. EFE