Mercedes Salas
Madrid, 18 abr (EFE).- El científico Daniel Pauly, referencia mundial en investigación marina y directivo de Oceana, asegura que las políticas del presidente de EE. UU., Donald Trump, tienen un "efecto devastador" en la pesca, y que teme que la Unión Europea (UE) relaje su control en la reforma de la Política Pesquera Común (PPC).
Pauly ha analizado, en una entrevista con EFE, la situación de las pesquerías y el rumbo de las políticas para gestionar las pesquerías, especialmente las de la Administración Trump y las de la Unión Europea (UE), que en breve iniciará un proceso de revisión de la PPC.
De origen francés, Pauly es biólogo, catedrático y fundador del proyecto "Sea Around Us" de la Universidad de Columbia Británica (Canadá). Pertenece a la junta directiva de la organización ambientalista Oceana -con sede en EE. UU.-, que esta semana ha celebrado en Madrid su 25 aniversario
Pauly reconoce que, aunque ha habido avances en la mejora de los caladeros, aún existe mucha sobrepesca y hace falta un acuerdo internacional para frenarla; y declina mencionar qué zonas están en mejor estado, porque las flotas "se mueven de un sitio a otro y no se reduce su actividad".
Preguntado por el impacto de Trump en la pesca, responde que puede ser "devastador" porque, en su opinión EE. UU. ha sido uno de los pocos países que ha gestionado bien la pesca, gracias a la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en sus siglas en inglés), que con el actual Gobierno, en su opinión, peligra.
"Es devastador, porque hay muy pocos ejemplos de agencias bien gestionadas. Y NOAA era el único, gestionan bien las pesquerías, son muy transparentes, comparten sus datos con el público y con los académicos", detalla.
"Ahora Trump está cambiando todo eso. Las bases de datos que tienen están cerradas. O no están o han sido eliminadas. Es un caos (...) Así que si él tiene éxito, y aniquila a la NOAA, sería muy negativo, espero que no lo consiga", recalca.
Pauly subraya que NOAA ha servido para recuperar las poblaciones sobreexplotadas y que, si ningún país lo hace, "la industria verá que el control no funciona".
Pauly recuerda que, según sus informaciones, la Comisión Europea (CE) está barajando una reforma de la PPC que podría relajar las normas y los controles.
"Lo que hace la CE, bajo la presión de ciertos partidos políticos de derecha, es intentar convertir la política pesquera en una 'barra libre' para que todos puedan aumentar el esfuerzo de pesca y, como resultado, disminuir la cantidad de peces en el agua", avisa.
Pero resalta que esta dirección requerirá, a su vez, "más subvenciones, con dinero de los contribuyentes, que se entregará a los armadores para que puedan cubrir gastos".
"Para que la pesca sea independiente de los subsidios y para que puedan ganarse la vida los pescadores es necesario reducir el esfuerzo pesquero y permitir que la biomasa se recupere", según Pauly.
La CE presentará esta primavera informes en los que definirá qué alcance tendrá la reforma de la PPC, tras más de doce años de funcionamiento; la flota pesquera reivindica una revisión de esta política para hacerla más social y más adaptada a los retos energéticos, pero las ONG como Oceana no quieren que se reforme.
Según Pauly, "la CE dice que quiere simplificar las normas. pero baraja quitar regulaciones".
Asimismo, cuestiona las subvenciones, aunque con el panorama actual del conflicto en Oriente Medio los países van a dar más ayudas al gasóleo, para compensar el precio del carburante.
El científico se ha mostrado en varias ocasiones partidario de la que la pesca sea artesanal, pero preguntado por la necesidad de subvenciones para este segmento de flota precisa que deben destinarse a financiar las paradas y a que los pescadores se diversifiquen hacia otras profesiones.
Sobre el actual problema de relevo generacional de la flota y su repercusión en el suministro de pescado, considera que el futuro de los mares está en "recuperar la biomasa" y las pesquerías. EFE
ms/lrs/jmj


