Creadores de un videojuego de mus y física cuántica piden más dinero para la universidad

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Juliana Leao-Coelho

Madrid, 18 abr (EFE).- Cuatro estudiantes de la Facultad de Físicas de la Complutense, premiados por el Centro de Supercomputación de Galicia por crear un videojuego que aplica la física cuántica a una partida tradicional de mus, piden más inversión en las universidades: "Podríamos ser un gran país, en la vanguardia tecnológica y científica. La pena es la infrafinanciación".

Arturo Jerónimo, Martín Galarreta y Vicente Lloret, alumnos del doble grado de Física-Matemáticas, junto a Nicolás Lobato, que cursa el último año de Física, cuentan en una entrevista con EFE que la idea surgió en "una charla con cervezas, hablando de cómo molaría una versión cuántica del mus, igual que existe un ajedrez cuántico".

Los cuatro son "muy fans del mus" y, cuando el centro gallego (Cesga) convocó el concurso, no querían hacer "el típico videojuego didáctico, sino algo realmente divertido, para pasar horas jugando", detalla Martín desde un aula de su facultad.

En el reparto de funciones, Nicolás se encargó del diseño estético y las dinámicas. Arturo implementó el servidor para acceder 'online' desde cualquier país con un enlace. Vicente desarrolló los bots para jugar sin necesidad de gente conectada, mientras Martín "dirigía todo el proyecto y estaba en todas partes".

Trabajaron intensamente "diez días y diez noches hasta la fecha límite". Quedaron segundos en el concurso general, pero ganaron el premio extraordinario Gradient a la Mejor propuesta cuántica.

Así nació QuantuMus, que está en fase de prueba en "un servidor gratuito", por lo que invitan a "cualquier persona interesada, informáticos y patrocinadores" a colaborar en su desarrollo.

A las reglas del mus, se unen principios cuánticos como la superposición y la incertidumbre. Las cartas no tienen valor fijo, pueden ser "a la vez un rey o un as. Es fruto simplemente del azar. Hasta que no la juegas, la carta no se define como tal".

Este factor estratégico de "controlar probabilidades, tiene un aire fresco y divertido", explica Vicente. "Si sabes jugar al mus, el nivel es asequible, no por ser cuántico es una locura. En 2-3 partidas ves cómo funciona".

Para jugar, se eligen personajes que son "los padres de la computación cuántica", entre ellos un único español: Ignacio Cirac. En las cartas, se sustituyen los palos de la baraja por letras griegas. También aparecen símbolos como las puertas lógicas y la esfera de Bloch.

"Somos gente joven con muchas ganas de hacer cosas. Tenemos compañeros muy capaces, más que nosotros". Pero con los recortes, la universidad da los "servicios mínimos de clases para sacar adelante los grados", lamentan.

Iniciativas como esta, "que salgan fuera de lo común, son lo más interesante de la vida universitaria, poder desarrollar proyectos de verdad que permitan aprender más allá de las clases teóricas", según Vicente que considera "una faena" que ya no se convoquen concursos del Instituto de Matemáticas (IMI) por falta de presupuesto.

La gente joven "es la que más tiempo y energía tiene para embarcarse en proyectos un poco más temerarios, originales o alocados", dice Nicolás. Es importante "tener la posibilidad de llevarlos a cabo porque es aquí donde empiezan las diferencias y donde empieza el cambio", agrega.

"Pedimos desde aquí todo lo que se pueda hacer para financiar a la universidad pública, sería espectacular. Están formando a los jóvenes del futuro, la gente que va a dar a España el futuro que merece y necesita", concluye Martín. EFE

(foto) (vídeo)