Carla Aliño
València, 17 abr (EFE).- La actriz y escritora Elvira Mínguez, ganadora del trigésimo Premio Primavera de Novela por 'La educación del monstruo', se ha dado cuenta de que quiere contar historias a través de la escritura porque cree que el ser humano "intenta narrarse" y la memoria "funciona y está ahí para poder" hacerlo.
Mínguez (Valladolid, 1965) recibió este jueves el premio que conceden la editorial Espasa y Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en un acto que este año se ha celebrado por primera vez fuera de Madrid y se ha trasladado a la Lonja de València, que también cumple 30 años como Patrimonio de la Humanidad.
'La educación del monstruo' es la segunda novela de esta autora, tras 'La sombra de la tierra' (2023), y tras una larga carrera de más de 30 años como actriz y directora, en la que destacan películas como 'Días contados', 'La cena' o 'Tapas', por la que recibió el Goya a mejor actriz de reparto en 2005.
La nueva novela es una historia sobre el miedo y la importancia de reconstruir memoria, en la que también se abordan cuestiones como el abandono o el sexo, y que parte de un "recuerdo involuntario" de Matilde, una madre de cuarenta y pico años, entregada y sobreprotectora con su hijo Hugo, de tan solo 5.
Este recuerdo será el detonante que la lleve a buscar el motivo de esta sobreprotección, y conducirá al lector por tres líneas y espacios temporales que se intercalan a lo largo de todo el libro: la Alemania de los años 60, el Valladolid de finales de los 70, y el Madrid de 2024.
En estos escenarios, conoceremos la emigración española de los años 60 de la mano de Águeda, la madre de Matilde, quien siendo todavía una mujer joven emigró a Alemania con su familia, donde convivió bajo el mismo techo con un hombre y su hijo adolescente: un muchacho silencioso que aprendió demasiado pronto el lenguaje de la humillación.
El lector también descubrirá la infancia de Matilde, en el Valladolid de los años 70, una ciudad que vive sobrecogida por una serie de secuestros y violaciones de niñas mientras un silencio ominoso se instala en las familias, así como el colegio de la protagonista, dirigido por la hermana Olvido.
'La educación del monstruo' es una novela sobre cómo se construye la violencia, cómo el miedo se transmite de generación en generación y cómo todos participamos, a veces sin saberlo, en la construcción del depredador.
En una charla con los periodistas antes de la entrega del Premio Primavera, Mínguez explica que se ha dado cuenta de que quiere contar historias. "Necesitamos esa identidad, necesitamos el pasado para saber lo que somos y poder narrarnos. Por eso cuento historias y yo creo que todos, en mayor o menor medida, contamos historias de una forma o de otra", afirma.
Para Mínguez "todas las escrituras son terapéuticas" pues a través de ellas "uno consigue narrarse a sí mismo" y "colocar cosas", pero asegura que ella no ha sentido dolor al escribir esta historia, que parte de un recuerdo involuntario suyo, ya que al final de día, "pliega", se va a su casa, pone la lavadora y baja al perro.
Está convencida de que todo el mundo lleva un monstruo dentro. "Todos los seres humanos, por defecto, tenemos tara", dice, y señala como ejemplo este momento en el que "nos han caído una serie de fulanos tremendos", como Donald Trump, al que recuerda que han votado 70 millones de personas, o Benjamín Netanyahu.
Sus personajes, dice, tratan de "analizar, ver y enfrentarse a esos monstruos internos, cada uno de ellos de una manera".
Con más de 30 años de carrera cinematográfica, Mínguez cree que toda su experiencia como actriz, escribiendo y completando personajes o haciendo análisis de guión la han llevado adonde está ahora, aunque no cree que con la escritura se haya abierto o expuesto más que haciendo un personaje: "Creo que es diferente y ya está".
Preguntada por el "éxito" de la serie 'Vida perra', en la que participa junto a Fernando Tejero, Jordi Sánchez y Carlos Areces, Mínguez agradece ese calificativo pues asegura que les han "vapuleado abiertamente", y reconoce que "nunca había tenido críticas tan malas" en nada de lo que ha hecho.
En todo caso, considera que es "una experiencia nueva" de la que tratará de "sacar lo bueno" y "aprender", y apunta que como actriz está "encasillada en personajes duros, fuertes, mujeres que aguantan, que persisten" y en este momento ha tenido la oportunidad de hacer algo de comedia y lo ha aprovechado. EFE
(Foto)

