Barcelona, 16 abr (EFE).- La Fiscalía ha pedido a la Audiencia de Barcelona que mantenga en prisión al padre y a la madre detenidos el pasado 18 de marzo acusados de malos tratos y agresión sexual a su bebé, que ayer recibió el alta y abandonó el Hospital Vall d'Hebron de la capital catalana con una familia de acogida.
Según ha adelantado 'El Periódico' y han confirmado a EFE fuentes jurídicas este jueves, la Fiscalía ha pedido a la Audiencia de Barcelona que desestime el recurso interpuesto por las defensas de los progenitores y ratifique la decisión del juez instructor de enviarles a prisión, en una causa abierta por los delitos de malos tratos, lesiones muy graves y agresión sexual.
En concreto, la Fiscalía ha solicitado que se mantenga la prisión para ambos progenitores por riesgo de fuga, evitar la destrucción de pruebas y para garantizar la protección de la víctima, según las fuentes.
La Fiscalía también ha pedido que la Audiencia de Barcelona convoque a las partes a una vista para resolver sobre los recursos.
El ministerio público se ha opuesto así a la petición de libertad planteada por el padre y la madre del bebé, que permanecen en prisión preventiva desde que fueron detenidos el pasado 18 de marzo por los Mossos d'Esquadra.
Los progenitores han recurrido ante la Audiencia de Barcelona contra la decisión del juez de enviarles a prisión, defendiendo su inocencia y alegando que no existe riesgo de huida, ni de destrucción de pruebas y tampoco de reiteración delictiva.
El magistrado titular de la Sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona desestimó el pasado 30 de marzo el primer recurso de los progenitores, un hombre de 42 años y su mujer de 43, contra su decisión inicial de enviarles a prisión acusados de agredir sexualmente y maltratar a su bebé.
Los progenitores mantienen que son inocentes y alegan que las lesiones que presentaba el bebé, que cuando ocurrieron los hechos tenía poco más de un mes, podrían obedecer a enfermedades preexistentes o genéticas, entre otras.
Se da la circunstancia de que la madre, ahora en prisión, trabaja de enfermera en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
El bebé recibió ayer el alta hospitalaria, un mes después de su ingreso, parte del cual lo ha pasado en la UCI.
Fuentes conocedoras del caso han indicado que el bebé, que está bajo la custodia de la Dirección General de Prevención y Protección de la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA) de la Generalitat, vivirá con una familia de acogida de urgencia, a la espera de que se resuelva todo el expediente.
Como regla general, la administración prioriza que un menor tutelado pueda ser acogido por una familia y, si es posible, que lo haga algún pariente.
Mientras no haya un pariente que lo pueda acoger, se opta por familias voluntarias que se activan en casos de urgencia y que pueden hacerse cargo del niño el tiempo que sea necesario.
Normalmente, esa acogida dura hasta que los profesionales de atención a la infancia de la Generalitat determinan el estado del bebé y proponen la mejor solución para atenderlo. EFE


