Un pleno sin debate Sánchez-Feijóo y con la resaca del incidente del diputado de Vox

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Madrid, 15 abr (EFE).- La ausencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha notado en el pleno del Congreso, donde, a falta del cara a cara con Alberto Núñez Feijóo, el proceso de regularización de inmigrantes y la resaca del incidente con el diputado de Vox José María Sánchez han centrado la atención de la jornada.

Sin Sánchez, de viaje oficial en China; sin su nuevo vicepresidente primero, Carlos Cuerpo, y sin la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, los máximos galones del Gobierno los ha llevado la vicepresidenta tercera Sara Aagesen, de perfil más técnico.

Por ello la defensa política de la labor del Ejecutivo la ha hecho el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, quien ha asegurado que hoy España es un país "con más derechos y más dignidad" tras la aprobación del proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes.

"Son ustedes pura xenofobia", ha espetado a la portavoz de Vox, Pepa Millán, quien ha criticado la regularización y ha acusado al Gobierno de "odiar a todos los españoles, a los que han abandonado y ponen -ha dicho- en el último lugar de sus prioridades".

Sobre este asunto ha puesto el foco el Partido Popular, cuyo líder ha reprochado al Ejecutivo que no haya ofrecido en el Congreso cifras concretas sobre cuántas personas se verán beneficiadas por el real decreto.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha respondido que las estimaciones son que la regularización afectará "en torno a 500.000 personas". "Son estimaciones, no son cifras oficiales", ha insistido.

En declaraciones a la prensa en los pasillos del Congreso, Feijóo ha señalado que "no tiene ningún sentido que un inmigrante con antecedentes policiales" pueda seguir viviendo en España.

"El Gobierno ha dicho muy claramente que con antecedentes policiales" se va a regularizar al inmigrante que "ha delinquido, que ha abusado de una mujer o ha robado a un ciudadano" ha afirmado.

Esta normativa, ha agregado, facilitará que haya una inmigración "a granel" de personas que van a venir por "un efecto llamada" y hará que las mafias "sigan traficando con seres humanos".

Durante el pleno, Bolaños se ha defendido también de los ataques del PP -que le ha acusado de "traspasar todos los límites"- por criticar al juez Juan Carlos Peinado, que ha planteado juzgar a la esposa de Pedro Sánchez, y ha asegurado que lo que afecta a la independencia judicial es "destruir" pruebas para tapar la corrupción de un Gobierno de su partido.

Pero el protagonismo de la sesión, dentro y fuera del hemiciclo, ha sido del incidente vivido en los últimos compases del pleno de ayer, que culminó con la expulsión del diputado de Vox tras subir a la tribuna del Congreso y encararse con el vicepresidente primero de la Cámara, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.

El Gobierno ha afirmado que las imágenes de José María Sánchez recuerdan a las del intento de golpe de Estado del 23F, y han reprochado al PP que no lo condene.

El diputado de Vox subió al estrado para protestar por que no le habían dado la palabra para quejarse de que había sido insultado durante la sesión por el parlamentario de ERC Jordi Salvador, algo que este diputado ha negado.

La formación que lidera Santiago Abascal admite que las formas de su diputado son "cuestionables", pero desde el grupo parlamentario no se llevará a cabo ninguna acción contra él ni se planteará queja alguna ante la presidenta de la Cámara, Francina Armengol, por su expulsión.

El grupo socialista ha propuesto una declaración institucional para denunciar y rechazar los hechos protagonizados ayer que "lamentablemente", han señalado fuentes socialistas, no se ha podido leer en el Pleno por el rechazo de PP, Vox y UPN a firmarla.

Fuentes del PP han señalado por su parte que han propuesto cambios a esta declaración para hacerla más generalizada y no acotarla sólo al incidente de ayer, algo que el grupo socialista ha rechazado.EFE

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