Barcelona, 14 abr (EFE).- El Govern de Salvador Illa ha remarcado este martes que colaborar con la extrema derecha es "una línea roja", tras la crisis desatada en Ripoll (Girona) por la abstención de los dos ediles socialistas que permitió a la alcaldesa Sílvia Orriols, la líder de Aliança Catalana, aprobar los presupuestos municipales.
Así se ha posicionado la consellera de Territorio y portavoz, Sílvia Paneque, en la rueda de prensa semanal posterior a la reunión del Consell Executiu después de que esta mañana el PSC informara de que estos dos concejales, que la semana pasada asumieron su "error", hayan dejado sus actas.
"No sé si hay nada más contrario a lo que defiende Aliança Catalana que los valores y lo que representa este Govern y el PSC", ha señalado Paneque.
Ha explicado, asimismo, que ha aceptado la dimisión de Enric Pérez, uno de los dos ediles que renuncian al cargo en Ripoll y que también era, en paralelo, asesor de la consellera en el Departamento de Territorio.
"El Govern tiene una línea roja muy clara de no colaboración con posiciones de confrontación, de señalamiento de ciudadanos por su origen o religión", ha completado Paneque. EFE
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