Madrid, 10 abr (EFE).- Dos policías municipales que investigaron el accidente ocurrido el 25 de julio de 2021 en el túnel de la M-30 de Madrid han declarado en el juicio que los dos conductores acusados de un pique llegaron a superar los 170 kilómetros por hora hasta que uno chocó con otro vehículo causando la muerte de su conductor.
La Audiencia Provincial de Madrid ha reanudado este viernes el juicio con jurado a Rafael M.F. y a Francisco M.S., para cada uno los cuales el fiscal pide 15 años de prisión.
A Rafael M.F. por supuesto delito de conducción bajo la influencia de drogas en concurso con conducción temeraria con desprecio por la vida de los demás, homicidio, lesiones a un conductor que resultó herido y contra la seguridad vial al ir al volante sin permiso por pérdida de puntos.
Francisco M.S. está acusado por conducción temeraria con consciente desprecio por la vida de los demás en concurso con homicidio y lesiones.
Los citados agentes han comparecido como peritos y han concretado que antes del impacto Rafael M.F. conducía su coche Fiat a 174 kilómetros por hora antes de que frenara dejando una huella en la calzada de 44 metros y alcanzando al vehículo de la víctima a 150 kilómetros por hora, cuando el límite de velocidad en los túneles de la M-30 es de 70.
También ha declarado un ingeniero técnico industrial especializado en accidentes de tráfico que emitió un informe encargado por la abogada de Rafael M.F., que ha estimado que las conclusiones de la Policía Municipal sobre la velocidad son meras estimaciones ya que se basan en unas cámaras de vigilancia y no en radares.
Ha relatado que de las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad, que se han vuelto a visionar en el juicio, se aprecia que el BMW conducido por Francisco M.S., que iba acompañado por su entonces novia, va por el carril izquierdo, da luces al Fiat para que Rafael M.F. se retire a la derecha y le adelanta.
El perito ha añadido que a partir de ese momento el Fiat realiza varias maniobras de "acoso" al BMW invadiendo su carril y realizando peligrosos adelantamientos en zig zag a otros vehículos poniendo en riesgo la vida de algún otro conductor, por lo que para él no se trató de un pique, como mantienen la Policía Municipal y la Fiscalía, sino de una persecución de la que Francisco M.S. estaba huyendo.
Ha destacado además que cuando Francisco M.S. ve al final de una recta una acumulación de coches frena y no interviene en la colisión sin que tenga la culpa de que por la desatención de Rafael M.S. este impactara por alcance con el coche de la víctima, un médico que dejó a una viuda que estaba embarazada y con un hijo de once meses.
Igualmente han comparecido como peritos dos médicos forenses que han manifestado que en el momento del accidente Rafael M.F. estaba bajo los efectos de varias sustancias como cocaína, ketamina, cannabis y anfetaminas que afectaban a su capacidad para conducir. EFE


