El coste laboral de bajas comunes para supermercados y sus mutuas aumentó un 13 % en 2025

Guardar

Madrid, 7 abr (EFE).- El coste de las bajas por contingencias comunes -enfermedades o accidentes no laborales- en el sector de supermercados y autoservicios se situó el pasado ejercicio en 1.180 millones de euros, lo que supone un incremento del 13 % respecto a 2024 y un alza del 155 % respecto al año 2018.

En concreto, el impacto es la suma del coste directo para las firmas de supermercados (524 millones de euros) y del coste de las prestaciones económicas de la Seguridad a cargo de las mutuas (656 millones de euros).

Así lo constata el Informe sobre el Absentismo Laboral por Contingencias Comunes en el Sector de la Distribución Alimentaria presentado este martes por la patronal de supermercados Asedas que ha elaborado junto a la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT).

El director general de Asedas, Ignacio García Magarzo, ha asegurado que el absentismo laboral en el sector de la distribución alimentaria es un "problema grave y serio, con unas dimensiones importantes".

"Es un problema social, no es un problema de salud", ha añadido antes de indicar que el absentismo de los trabajadores en los supermercados y autoservicios en un "fenómeno anormal que es dañino para nuestro negocio que, pese a que no es el sector más perjudicado, está gravemente afectado" por dichas bajas.

Según el informe, las bajas por contingencias comunes se situaron el año pasado en 386.687, lo que supuso un incremento del 9 % respecto al 2024 y del 67 % si se amplía la mirada al año 2018.

Las bajas por patologías traumatológicas fuera del trabajo registradas por las mutuas tuvieron una duración media de 82 días cuando fueron tratadas por los servicios públicos de Salud, mientras que las mismas tuvieron "más rápidas", según García Magarzo, con una duración media de 45 días cuando fueron tratadas por las mutuas.

Los cálculos del análisis de Asedas y AMAT arrojan que esa diferencia de 37 días de la duración media de las bajas entre servicios públicos y mutuas podría generar un ahorro potencial de 211 millones de euros, si todos los trabajadores fueran atendidos por la red sanitaria mutualista.

El director de Asedas ha lamentado el "colapso en los centros de atención primaria de las comunidades autónomas", porque la evidencia es que los trabajadores se recuperan antes en los centro sanitarios de las mutuas.

A su juicio, es "muy llamativo" que las personas más jóvenes, en principio, con mejor salud, tienen más bajas que las de los mayores de edad.

"Todos intuimos que puede haber un porcentaje de fraude, personas que abusan de las bajas innecesariamente", ha agregado.

El informe apunta a que el tramo de edad de 16 a 35 años fue el que mayor incidencia media mensual por cada mil trabajadores protegidas por mutuas, con 50,66 procesos al mes, lo que supone un incremento desde 2018 del 152 %; entre los trabajadores de más de 55 años, el número de procesos ha descendido un 32 %, hasta los 25,85.

Eso sí, mientras que las bajas entre los mayores de 55 años alcanzan una media de 55 días, entre los trabajadores de entre 36 y 55 se sitúa en 56 días y entre los más jóvenes, en 24 días.

García Magarzo también ha mostrado la preocupación del sector por el incremento de los procesos iniciados de las patologías diagnosticadas como trastornos mentales: 31.966 en 2025, un 7 % más que en 2024 y un 113 % superior que en 2018.

La radiografía del absentismo laboral en la distribución alimentaria también concluye que el 22 % de las bajas por contingencias comunes se concentran en lunes y el 16 % en viernes. EFE