Vox insta a Israel a "explicar y corregir lo ocurrido" este domingo en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén

El partido liderado por Santiago Abascal ha solicitado al Ejecutivo israelí aclaraciones tras la negativa de acceso al cardenal Pierbattista Pizzaballa en Jerusalén, una decisión que el Patriarcado Latino califica de “manifiestamente irrazonable y desproporcionada”

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El Patriarcado Latino de Jerusalén ha calificado como “manifiestamente irrazonable y desproporcionada” la prohibición de acceso al cardenal Pierbattista Pizzaballa en la Iglesia del Santo Sepulcro durante la misa de Domingo de Ramos, decisión que consideró también un “grave precedente que ignora la sensibilidad de miles de millones de personas de todo el mundo”, cuyos ojos, añadió la diócesis, se encuentran enfocados en Jerusalén especialmente en fechas de Semana Santa. A partir de estas declaraciones, Vox ha solicitado al Ejecutivo israelí explicaciones y rectificaciones por lo ocurrido. Según consignó el medio, el partido liderado por Santiago Abascal manifestó su demanda públicamente este domingo a través de su cuenta en la red social X.

El medio detalló que la Policía israelí impidió el paso al cardenal, jefe de la iglesia Católica en Jerusalén, obligando a la comitiva privada a abandonar la zona de culto mientras se dirigía a la celebración religiosa en el Santo Sepulcro. La postura del partido Vox, de acuerdo con lo publicado, incluyó la petición de que el gobierno de Israel “explique y corrija lo ocurrido”, subrayando que si bien reconocen la complejidad de la situación en la ciudad con el cierre de lugares sagrados de las tres religiones, demandan garantías para que “se mantenga intacta la libertad religiosa de los cristianos” y se tomen las medidas necesarias para asegurar su protección ante “los ataques islamistas”.

La organización religiosa afectada comunicó que la intervención policial se produjo pese a que el Patriarcado Latino había sido notificado el sábado de que la visita prevista del cardenal no se podría realizar, según argumentó la Policía israelí en declaraciones recogidas por el medio. El gobierno israelí y la Policía justificaron esta acción en motivos de seguridad, bajo directrices del Ejército, en un contexto marcado por la guerra contra Irán.

Según reportó la fuente, la denuncia del Patriarcado Latino no se limitó a la interrupción del acto religioso, sino que también alertó sobre el impacto global de la medida, enfatizando la importancia simbólica que reviste Jerusalén, especialmente durante la Semana Santa, una de las fechas más significativas para el mundo cristiano.

La posición de las autoridades israelíes, según publicó el medio, se basa en las condiciones de seguridad vigentes en la ciudad, que también han derivado en el cierres de otros espacios considerados sagrados tanto para cristianos como para fieles judíos y musulmanes. Estas restricciones se han implementado como respuesta a la escalada del conflicto en la región, incrementando la tensión en torno al respeto y el acceso a los lugares de culto.

Vox recalcó, conforme a su mensaje en la citada red social, que la protección de los cristianos y la defensa de su libertad religiosa no solo es un asunto interno del país, sino que posee un alcance global, dada la relevancia de Jerusalén para las tres grandes religiones monoteístas. El partido también incidió en la necesidad de hacer compatible la seguridad nacional con el respeto a estas libertades fundamentales.

El comunicado emitido por el Patriarcado Latino y la reacción del partido Vox han generado nuevas exigencias de clarificación y diálogo entre las autoridades israelíes y representantes de las distintas confesiones religiosas, según lo señalado en la publicación. La situación deja en evidencia los desafíos constantes que enfrenta Jerusalén en el mantenimiento del equilibrio entre seguridad y respeto a la libertad religiosa en contextos de alta tensión geopolítica y militar.