
La negativa del juez Arturo Zamarriego a suspender la comparecencia de Elisa Mouliaá ocurrió después de que la defensa de la actriz solicitara aplazar la declaración prevista, argumentando motivos médicos que no fueron acreditados ante el tribunal. Según detalló Europa Press, el magistrado determinó que no existen fundamentos suficientes para posponer la citación judicial, ya que la representación legal de Mouliaá no entregó el informe médico requerido sobre la supuesta enfermedad.
La declaración de Mouliaá, convocada para el viernes en el Juzgado de Instrucción Número 9 de Madrid, se enmarca en el proceso derivado de la querella interpuesta por Íñigo Errejón, ex portavoz de Sumar, quien acusa a la actriz de calumnias tras imputarle un delito de extorsión en redes sociales. De acuerdo con la información recogida por Europa Press, la causa se originó después de que Mouliaá afirmara en la plataforma X (anteriormente conocida como Twitter) que Errejón había ejercido presión sobre dos testigos relacionados con una investigación sobre una supuesta agresión sexual.
El magistrado Zamarriego, tal como reportó Europa Press, sostiene que los hechos expuestos por el querellante presentan elementos que podrían implicar la existencia de delito. Por ese motivo resolvió mantener la citación tanto para Elisa Mouliaá como para Íñigo Errejón, quienes deberán comparecer ante el juzgado.
En el desarrollo del proceso, la defensa de Errejón planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo previo requerimiento de retractación por parte de la actriz, a cambio de no continuar con la acción penal. Asimismo, solicitó una indemnización de 10.000 euros en caso de que Mouliaá decidiera no retirar sus declaraciones. Europa Press añadió que la actriz rechazó esta conciliación, lo que finalmente permitió a Errejón presentar la querella formal ante el tribunal.
Según consta en los documentos difundidos por Europa Press, los acontecimientos se remontan al pasado 20 de junio, cuando Borja y Soraya, organizadores de la fiesta donde presuntamente habría tenido lugar el incidente investigado, declararon en calidad de testigos. La publicación de Mouliaá en la citada red social sucedió a raíz de estas declaraciones, en las que la actriz sostuvo la existencia de un contacto entre Errejón y dichos testigos, afirmando que el político habría intentado influir en sus versiones mediante extorsión. En uno de sus mensajes, Mouliaá aseguró: "No. Errejón se negó a entregar su móvil porque había extorsionado a dos de mis testigos. No inventéis la realidad", como consta en Europa Press.
La querella de Errejón tiene su base en la consideración de que estas afirmaciones constituyen una acusación falsa destinada a lesionar su honor y reputación. En este sentido, el exdiputado defiende que nunca existieron las acciones imputadas por Mouliaá y considera que la publicación en redes sociales forma parte de una campaña de difamación, según recopila Europa Press en los escritos judiciales incorporados al proceso.
El proceso judicial avanza, sin que el juez Zamarriego haya aceptado los argumentos médicos presentados por la defensa de Mouliaá para justificar la suspensión. El tribunal enfatizó que, de no aportarse el informe correspondiente, no se justificaría aplazar la cita, posición que mantuvo tras revisar el escrito presentado por los abogados de la actriz, como refiere Europa Press.
Además de las actuaciones programadas para el viernes, la instrucción sigue bajo la lupa por el peso mediático de los implicados y por la repercusión de los hechos denunciados, según reflejan los documentos judiciales y las crónicas difundidas por Europa Press. La causa continúa abierta y pendiente de las decisiones que se adopten tras la comparecencia de ambas partes.

