
Durante la ceremonia de homenaje a Juan Priede realizada en el cementerio de Orio, familiares, compañeros de militancia y representantes institucionales depositaron una ofrenda floral en la tumba del exedil socialista asesinado por ETA hace 24 años. Este acto, que contó con la presencia de sus tres hijos y de dirigentes socialistas de Guipúzcoa, sirvió también para recordar el papel de Priede y reivindicar la memoria de quienes defendieron los valores democráticos frente a la violencia. En ese contexto, se expuso la denuncia de que ciertos actores políticos utilizan el dolor de las víctimas para fines partidistas, y se reafirmó la importancia de reconocer la contribución de los socialistas en el fin de la violencia armada en Euskadi.
El secretario general del PSE-EE de Guipúzcoa, José Ignacio Asensio, señaló durante la ceremonia que persiste la necesidad de que la izquierda abertzale realice una revisión ética completa y se reconozca que el sufrimiento causado por los atentados careció de justificación política o moral. Según informó el medio, Asensio insistió en el reclamo de que los discursos que mantienen viva la presencia de ETA en el debate público no solo perjudican la convivencia social, sino que además niegan el papel desempeñado por gobiernos socialistas, tanto en España como en el País Vasco, en la derrota de la organización terrorista.
De acuerdo con lo publicado por el medio, el dirigente guipuzcoano acusó al Partido Popular y a Vox de convertir la memoria de las víctimas en un instrumento político, especialmente cuando sostienen que ETA sigue actuando. Asensio afirmó que la banda terrorista es parte del pasado, y destacó que Juan Priede, víctima del comando 'Bakartxo' en 2002, representa el sacrificio de quienes defendieron con su vida los derechos humanos y la libertad en Euskadi. Según Asensio, las afirmaciones contrarias sólo sirven para reabrir heridas y desmerecer el impacto del fin de la violencia.
Tal como consignó el medio, el dirigente socialista expresó: “Prefieren reabrir heridas antes que reconocer que a ETA la derrotaron los gobiernos socialistas en España y Euskadi, con Zapatero y Patxi López al frente”. Asensio subrayó que la muerte de Priede se explica únicamente por su compromiso con los valores democráticos, y cuestionó a aquellos que cuestionan la memoria y el legado de las víctimas, o que no reconocen el carácter inhumano de la violencia ejercida por ETA.
El medio detalló que Juan Priede fue asesinado el 21 de marzo de 2002 en Orio, cuando dos miembros a sueldo de ETA, Unai Bilbao e Iñaki Bilbao Goikoetxea, le dispararon en el bar Gure-Txoko, situado en la entrada del municipio. Priede, de 69 años, viudo y padre de tres hijos, era entonces el único concejal socialista en el Ayuntamiento y se encontraba jubilado. Su muerte lo convirtió en el quinto político del PSOE asesinado por ETA desde el final de la tregua en diciembre de 1999.
En el acto conmemorativo estuvieron presentes las diputadas Azahara Domínguez y Goizane Álvarez, junto a otros representantes institucionales y miembros del partido. Todos ellos acompañaron a la familia de Priede en una jornada en la que se reivindicó el legado de quienes, como el edil asesinado, defendieron la democracia frente a la amenaza terrorista.
Durante su intervención, Asensio advirtió que existen formaciones políticas que, según sus palabras recogidas por el medio, “parece que necesitan que ETA siga presente en el debate público”, y pidió mayor responsabilidad en la forma en que se trata la memoria y el dolor de las víctimas. El secretario general del PSE-EE de Guipúzcoa recalcó que ETA es una organización ya derrotada y pasada, y que la continuidad de su presencia en la política actual responde a intereses ajenos al reconocimiento de las víctimas y aleja la posibilidad de una auténtica reconciliación.
Según publicó el medio, Asensio también vinculó la actitud de PP y Vox con corrientes internacionales y les acusó de alinearse con quienes “apoyan guerras que masacran a otras víctimas en Gaza, Ucrania y ahora también en Irán”. Señaló que las consecuencias de ese tipo de políticas se reflejan tanto en el desgaste institucional como en la degradación del debate público, afectando a las personas inocentes allí y a la memoria de las víctimas de ETA en España.
El líder socialista defendió la labor de su formación y destacó la actuación de Pedro Sánchez, actual Presidente del Gobierno, a quien atribuyó una defensa firme de los derechos humanos en el contexto europeo. Asensio insistió en que la postura del Partido Socialista se sustenta en la defensa de los valores democráticos, y opinó que esa línea constituye una lección para el resto de fuerzas políticas, siempre según reportó el medio.
La jornada de homenaje a Juan Priede se transformó en una reivindicación pública del papel de los socialistas en la derrota de ETA y en una llamada de atención para que toda la sociedad, especialmente los representantes políticos, distinga entre la memoria de las víctimas y el uso partidista del sufrimiento causado por la violencia. Según informó el medio, el acto fue un espacio para recordar a las víctimas y afirmar que la memoria y la dignidad deben situarse por delante de cualquier confrontación política.

