
La reciente interceptación de misiles iraníes en territorio turco, país miembro de la OTAN, generó preocupación dentro de la Alianza. Sin embargo, la organización descarta de momento asumir un rol activo ni en la gestión del conflicto que enfrenta a Estados Unidos, Israel e Irán, ni en la vigilancia del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Así lo expresó Javier Colomina, representante especial del secretario general de la OTAN para la Vecindad Sur y subsecretario general adjunto para Asuntos Políticos y Política de Seguridad, durante su participación en el ‘2º Encuentro Industria de Defensa: Europa, autonomía estratégica e inversión’, organizado por Expansión en Madrid. Según consignó este medio, las decisiones sobre eventuales intervenciones de la OTAN siguen en manos de los 32 estados miembros, que mantienen su foco en la protección colectiva.
El alto cargo de la organización atlántica reiteró que la OTAN, en su conjunto, mantiene la decisión de no involucrarse directamente en el conflicto regional. De acuerdo con la publicación de Expansión, Colomina subrayó la naturaleza del enfrentamiento en curso, que definió como un conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, donde la respuesta de Teherán implicó ataques selectivos, calificados de gran impacto, que han alcanzado tanto a países del Golfo Pérsico como a Turquía. Según declaraciones recogidas por el medio, el dirigente reconoció: “Lógicamente, es algo que ni nos ha gustado y que nos preocupa y que nos tiene muy ocupados a todos nosotros”.
Colomina detalló que, pese a la inquietud causada tras la caída de misiles interceptados en Turquía, la postura adoptada en la cumbre de Washington en 2024 se mantiene sin cambios. La Alianza prioriza el fortalecimiento de la relación con países del sur, varios de los cuales han visto afectada su seguridad regional tras la reciente escalada de tensión con Irán, reportó Expansión.
Respecto a la petición emitida por el expresidente estadounidense Donald Trump —quien solicitó a la OTAN reforzar la seguridad en el estrecho de Ormuz, dadas las acciones iraníes que han bloqueado el tráfico marítimo en la zona— Colomina recordó que cualquier iniciativa depende de la decisión colegiada de los 32 países miembros. “Será una decisión que se tendrá que tomar”, puntualizó el representante, citado por Expansión, aunque sostuvo que la Alianza no prevé asumir un papel operativo inmediato en la región.
Sobre las insistentes advertencias de Trump, que anticipó un futuro problemático para la organización si no actúa para garantizar la seguridad en Ormuz, Colomina describió cómo la OTAN ha gestionado históricamente los momentos de discordia interna: “Tratando de evitar el ruido, que existe y es mucho, y centrarnos en lo que a nosotros verdaderamente nos compete”. Subrayó que la función esencial de la organización sigue siendo la defensa colectiva y la protección de los aproximadamente 1.000 millones de ciudadanos distribuidos en los países miembros. “¿Y qué es lo que nos compete? La defensa colectiva, la defensa de 1.000 millones de personas que viven en 32 países distintos y que tiene que ser la única prioridad para nosotros”, declaró, citado por Expansión.
Sobre el impacto de las declaraciones de Trump en la dinámica interna de la OTAN, Colomina argumentó que el funcionamiento de la Alianza no se ve gravemente afectado por este tipo de presiones. Reconoció que la figura del exmandatario estadounidense puede generar inquietud en parte de la ciudadanía y entre algunos responsables políticos, pero reafirmó la solidez de los lazos trasatlánticos, especialmente el compromiso conjunto de defensa consagrado en el artículo 5, que obliga a responder colectivamente ante cualquier ataque contra uno de sus miembros. El crecimiento de la organización con la incorporación de Finlandia y Suecia refuerza, según detalló Expansión, la posición y las capacidades de la Alianza en el contexto contemporáneo.
El foro en Madrid sirvió de marco para la clarificación de la postura oficial de la OTAN en el contexto de tensiones regionales en Oriente Medio y la región del Golfo, así como para responder a las demandas y expectativas de algunos aliados respecto al papel que debe jugar la organización más allá del ámbito estrictamente definido por el Tratado del Atlántico Norte. A lo largo de su intervención, Colomina reiteró el principio de toma de decisiones consensuada y el énfasis en la defensa común, descartando así acciones unilaterales impulsadas por presiones externas o mensajes de líderes individuales.


