Piden al menos 2 años de cárcel para un joven por insultar y humillar a otros dos por su orientación sexual

La Fiscalía reclama prisión y 6.000 euros de indemnización, tras determinar que las víctimas sufrieron amenazas reiteradas a través de redes sociales, con expresiones que generaron temor y afectaron gravemente su bienestar hasta la celebración del juicio en marzo

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La investigación determinó que las víctimas mantuvieron el temor y sufrieron un daño considerable en su bienestar psicológico hasta la fecha del juicio, fijada para marzo, tras recibir mensajes reiterados por redes sociales que incluían amenazas y expresiones discriminatorias. Según Europa Press, la Fiscalía solicita dos años de prisión y una indemnización total de 6.000 euros contra un joven acusado de insultar y humillar a otras dos personas por su orientación sexual mediante mensajes de Instagram.

De acuerdo con el escrito fiscal, los hechos tuvieron lugar, en su origen, el 6 de agosto de 2024, cuando una de las víctimas denunció ante las autoridades que el acusado —identificado con las iniciales P. N. Z. H. y de 24 años en ese momento— enviaba mensajes vejatorios y discriminatorios a través de redes sociales, con la finalidad expresa de “humillarle y discriminarle por su condición sexual”. El medio Europa Press detalló que, según la denuncia, los mensajes no solo iban dirigidos al denunciante sino también a amigos suyos, todos ellos integrantes del colectivo LGTBI+. Estas comunicaciones incluían insultos y expresiones homófobas que, según las víctimas, se producían tanto por mensajes privados como por publicaciones en las Stories de Instagram, en un patrón repetido que generó en al menos una de las víctimas un sentimiento constante de ofensa y temor hacia su integridad física.

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Europa Press consignó que, solo dos días después, el 8 de agosto de 2024, otro joven, amigo de la primera víctima, también presentó una denuncia por mensajes ofensivos recibidos del acusado a través de Instagram. Esta persona afirmó que los comentarios resultaron denigrantes no solo hacia su persona sino también hacia el colectivo en su conjunto, llegando incluso a modificar sus hábitos cotidianos por miedo a un eventual encuentro con el acusado en la vía pública.

El escrito de acusación sostiene, según publicó Europa Press, que el delito cometido por el procesado afecta la dignidad de las personas por motivos discriminatorios en razón de la orientación sexual y se llevó a cabo a través de internet y el uso continuado de tecnologías de la comunicación. Al tratarse de dos víctimas concretas, se analiza la concurrencia de delito continuado contra los derechos fundamentales o, en su defecto, dos delitos contra la integridad moral.

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El fiscal solicita, concretamente, una pena de dos años de privación de libertad, más una multa de 12 meses con una cuota diaria de 8 euros, y la inhabilitación para desarrollar actividades docentes, deportivas o de tiempo libre durante un periodo superior en 10 años al de la eventual condena de prisión. Si el tribunal calificara los hechos como dos delitos contra la integridad moral, la petición de condena sería de un año y cuatro meses de cárcel por cada uno de ellos.

Europa Press añadió que el fiscal también pide la imposición de una orden de alejamiento para impedir que el acusado se acerque o se comunique con ambas víctimas durante tres años. Además, reclama que el acusado indemnice a cada una de las víctimas con 3.000 euros por los daños morales ocasionados, sumando un total de 6.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

El juicio ha sido fijado para el próximo 18 de marzo en la Audiencia Provincial de La Rioja, a partir de las 09:30 horas. El proceso judicial evaluará si se impone una condena por delito contra los derechos fundamentales o por dos delitos contra la integridad moral, lo que incidiría directamente en la duración de la condena de cárcel solicitada y en el alcance de las medidas accesorias y de reparación a favor de las víctimas.

Las actuaciones incluyeron la valoración de la reiteración de los mensajes y su contenido discriminatorio, así como el impacto que produjeron sobre las personas que los recibieron, que manifestaron el deterioro de su sensación de seguridad y el aumento del temor en su vida cotidiana. Conforme detalló Europa Press, el fiscal fundamenta su acusación en la naturaleza persistente de los hechos y en la afectación grave al bienestar emocional y a la dignidad de las víctimas.

En el escrito del fiscal, también se subraya la utilización de las redes sociales como medio de comisión del delito, aprovechando tanto los mensajes privados como las publicaciones visibles en el entorno digital, lo que amplificó el alcance y la reiteración de las expresiones ofensivas e intimidatorias. La acusación pone especial atención en la motivación discriminatoria y el efecto emocional duradero sobre los denunciantes hasta el momento del señalamiento del juicio.

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