Comienza la demolición de las ruinas del hotel Gran Prior, en las Lagunas de Ruidera

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Ciudad Real, 11 mar (EFE).- La Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha tiene previsto comenzar a lo largo de esta semana la demolición de las ruinas del hotel Gran Prior, una gran edificación situada en el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera cuyas obras nunca llegaron a finalizar.

Según ha explicado este miércoles a EFE el director conservador del espacio protegido, Ignacio Mosqueda, el proyecto forma parte de una actuación impulsada por el Gobierno de Castilla-La Mancha, que contempla una inversión superior a 800.000 euros para eliminar esta construcción abandonada, considerada una importante afección paisajística y un punto de riesgo para la seguridad de los visitantes.

Mosqueda ha señalado que los trabajos previos se han centrado en la retirada del amianto presente en el edificio, un proceso complejo que ha requerido la separación de los materiales contaminantes para su traslado a gestores autorizados.

Una vez finalizada esta fase, está previsto que durante los próximos días comiencen las labores de demolición propiamente dichas, con la entrada de maquinaria para derribar la estructura y triturar los residuos generados.

El director del parque ha explicado que el objetivo es que la actuación esté finalizada antes del verano, previsiblemente en el mes de mayo, aunque no se descarta que pueda producirse algún pequeño retraso en función del desarrollo de los trabajos.

La intervención se financia con fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), que deben certificarse antes del mes de junio, por lo que el calendario previsto fija ese plazo como fecha límite para completar la eliminación de la construcción.

Mosqueda ha destacado que la desaparición del antiguo hotel supondrá una mejora notable desde el punto de vista paisajístico para el parque natural, al eliminar una estructura abandonada visible desde distintos puntos del entorno.

Además, ha advertido de que el edificio representaba un riesgo real de accidentes, ya que muchas personas accedían a sus instalaciones pese a su estado ruinoso.

“Era un foco muy peligroso porque podían producirse caídas o accidentes graves, además del impacto visual que suponía”, ha señalado.

La retirada de estas ruinas permitirá recuperar la imagen natural del enclave y mejorar la integración paisajística de uno de los espacios protegidos más visitados de Castilla-La Mancha.

Este espacio natural está formado por un conjunto de quince lagunas de extremada belleza, situadas longitudinalmente a lo largo del valle del río Pinilla, separadas y conectadas entre sí por barreras de formación tobácea, que forman cascadas o arroyos que enlazan entre sí las lagunas.

Este conjunto lagunar se ubica en un rebosadero natural de la Masa de Agua Subterránea del Campo de Montiel. EFE

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