Greta Alonso publica 'El asesino de invierno', una inquietante novela

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Amanda Rodríguez Machín

Madrid, 7 mar (EFE).- Tras el éxito de sus dos primeras novelas, la escritora Greta Alonso publica 'El asesino de invierno' (Planeta), una inquietante historia sobre una serie de crímenes aparentemente rituales que sacuden una ciudad del norte, con la que sigue firmando con este seudónimo, aunque por primera vez no se esconde tras él.

La escritora, que nació en los años ochenta en Santander, reconoce en una entrevista con EFE que en sus anteriores novelas (‘El cielo de tus días’ y ‘La Dama y la muerte’) utilizó el seudónimo como "una especie de barrera" ante el vértigo que le produjo la idea de publicar. Ahora, afronta su "síndrome de la impostora" y rompe el anonimato.

Ingeniera de profesión y también formada en psicología, cuando quisieron editar su primer manuscrito no se veía a sí misma como escritora, porque mitificaba a los autores y temía que cambiara la percepción que la gente tenía de ella.

La decisión de dejar atrás el anonimato llegó después del segundo libro, cuando ya le resultaba "triste" permanecer al margen: "La novela tuvo muy buena acogida, buenas críticas, pero casi no la sentí mía", lamenta.

"Me sentí cobarde, que no estaba viviendo mi vida al cien por cien", afirma, una reflexión que le impulsó a enfrentar sus miedos, para lo que recurrió a sus seres queridos y a ayuda profesional.

Decidió que "la tercera novela, si la había, ya no sería con seudónimo", una promesa que ha cumplido tres años después y que ha sido "una liberación", aunque sigue firmando con el nombre artístico de Greta Alonso por el que ya la conocen, y procura separar su actividad profesional de la literaria.

"Sigo escribiendo para mí, lo que me gusta. Me divierte, no hay plazos, cocino a fuego lento", señala sobre esta faceta de su vida, que todavía considera lúdica.

'El asesino de invierno' se ambienta en Tesalia, ciudad ficticia que combina rasgos de distintas localidades cántabras y asturianas. Alonso, "enamorada del norte", quería que aparecieran todas, por lo que creó este escenario que "es un personaje más" y tiene "mucho protagonismo".

Allí se suceden una serie de asesinatos vinculados a unas terroríficos sudarios inspirados en las mascaradas de invierno, una tradición norteña que desde pequeña le ha "desagradado mucho", confiesa.

Estos homicidios hacen que el inspector Martín Benot regrese a su ciudad natal para liderar la investigación, enfrentando sus propios demonios del pasado mientras colabora con la enigmática doctora Cecilia Flores para descubrir el secreto de ‘Palmira’, el misterioso nombre que atraviesa los crímenes.

"En la novela negra a veces los personajes son demasiado planos. Para mí la vida personal influye en todo", comenta la autora, que prefiere un trasfondo elaborado, con "relaciones complejas" y "encrucijadas vitales". Hay "juegos de dobles identidades", como es habitual en sus novelas, y todos los personajes resultan sospechosos.

El desenlace del libro fue el detonante de toda la historia: "Yo había leído un artículo hace diez años sobre un hecho real, dramático, y ese es el final. De ahí saqué toda la novela", detalla.

Como le preocupaban mucho los aspectos técnicos y forenses de la trama, se documentó en profundidad para lograr que "la autopsia, las causas de la muerte y los hechos del final fueran realistas y verosímiles".

Aunque se ha planteado probar otro géneros literarios, cree que no lo lograría porque "sin quererlo, a medida que fuera escribiendo iría derivando a novela negra"; "lo llevo dentro desde niña", explica.

Alonso sabe que seguirá escribiendo, y ya tiene en su mente el germen de su próxima novela; lo que no está tan claro es si volverá a publicar. Eso dependerá de cómo sea su experiencia ahora que se ha expuesto al público, aunque de momento augura un buen pronóstico.

"Me hace mucha ilusión ir a una librería a firmar, presentar mi libro en una feria del libro, encontrarme con los lectores", señala emocionada. EFE