Durante su visita a la localidad de Toro, en la provincia de Zamora, Santiago Abascal expresó no tener información directa sobre la dinámica interna del partido en esa provincia después de las dimisiones recientes. Según lo transmitido por el medio, el presidente de Vox indicó que desconoce los detalles sobre lo que sucede en Zamora, provincia donde el vicepresidente y la secretaria de la formación presentaron su renuncia antes del inicio de la campaña electoral alegando intromisiones de la dirección nacional en la elaboración de las listas autonómicas. En el mismo evento ante la prensa, Abascal hizo declaraciones relacionadas con la situación de Javier Ortega Smith y la posición del partido.
Tal como publicó la fuente, Abascal contestó a las preguntas sobre la expulsión de Javier Ortega Smith, quien hasta ese momento figuraba como una de las figuras más reconocidas de Vox en España y especialmente en el Ayuntamiento de Madrid. El líder de la formación aseguró: "Ni he hablado con él ni me gustan las telenovelas", desligándose personalmente de las controversias internas y quitando transcendencia pública al asunto. Enmarcó sus comentarios en la campaña de cara a las próximas elecciones de Castilla y León, previstas para el 15 de marzo.
De acuerdo con la información de la fuente, Abascal insistió en señalar que al frente de Vox se encuentra “un partido político elegido por el voto de los afiliados”. Recordó, a continuación, que la pertenencia a la organización es voluntaria: “Nadie está obligado a estar en Vox, pero el que está, sea el número uno, sea el número dos, sea el presidente o sea el último afiliado, está obligado a cumplir las normas de Vox y no hay más debate sobre eso". Con esta declaración, el presidente del partido subrayó que todos los integrantes, incluidas las posiciones más altas en la estructura, deben sujetarse a las reglas internas, zanjando el debate nacido tras la salida de Ortega Smith.
La intervención de Abascal, según consignó el medio, se produjo en un encuentro con los medios durante un acto de campaña, donde se buscaba impulsar la presencia de Vox en Castilla y León a raíz de la cita electoral. El contexto de las dimisiones en Zamora añadió relevancia a sus declaraciones, puesto que se sumaron a las polémicas nacionales y configuraron un panorama de tensiones internas que el líder del partido minimizó en sus respuestas.
Respecto a la situación de Ortega Smith, Abascal evitó entrar en detalles personales o en las causas específicas que desembocaron en la salida del exsecretario general, y optó por una postura de distanciamiento institucional. Además, el dirigente de Vox recalcó de forma reiterada que las disputas internas no tendrían mayor recorrido público, al afirmar que “no hay más debate sobre eso”, situando el énfasis en la disciplina y el cumplimiento de los estatutos del partido.
El medio recogió, en suma, las posiciones de Abascal ante un contexto marcado por cambios en la estructura interna de Vox y preguntas sobre el futuro de figuras clave en la formación, en un periodo electoral que suma presión a la dirección nacional del partido en sus diferentes territorios.


