
Mientras se realizaba el registro de una vivienda en València, el hombre detenido como sospechoso de asesinar a su exmujer y a su hija menor fue increpado por un grupo de personas en la calle. Las manifestaciones de rechazo incluyeron insultos y gritos directos al sospechoso cuando era conducido al furgón policial, según informó el medio que cubrió los hechos. Entre las expresiones contra el detenido se oyeron frases como "asesino", "sádico", "que te hagan lo mismo", "ven aquí que te liquido" y "no vengas al barrio más", reflejando la indignación de los vecinos tras el hallazgo de los cuerpos en Xilxes, Castellón.
De acuerdo con lo publicado por los medios, el arrestado fue puesto a disposición judicial en la mañana del viernes, poco después de las 10:00 horas. El subdelegado del Gobierno en la provincia de Valencia, José Rodríguez Jurado, declaró ante los medios durante el minuto de silencio convocado para condenar el crimen que la investigación continuará su curso y que las autoridades se mantienen alertas ante cualquier nuevo detalle que pueda surgir.
Sobre el detenido pesaba una orden de alejamiento respecto de las víctimas, medida dictada en el contexto de violencia machista. Sin embargo, según consignó la fuente original, fue el propio sospechoso quien alertó por teléfono a las autoridades desde Xilxes, el martes por la tarde, acerca de la muerte de su exmujer y de su hija de 12 años. Ambas residían en el domicilio de Xilxes donde fueron halladas sin vida y con signos de violencia.
Tras esta llamada, el hombre fue arrestado el miércoles bajo la acusación inicial de quebrantar la orden de alejamiento. Según detalló el medio, pocas horas después, los investigadores lograron reunir los elementos necesarios que permitieron atribuirle la presunta autoría del doble homicidio. La Guardia Civil llevó a cabo una inspección en el piso de València vinculado con el sospechoso, procedimiento que se realizó en presencia del propio hombre.
La Delegación del Gobierno convocó a un minuto de silencio para condenar el asesinato, gesto que recibió el apoyo de representantes públicos y vecinos. El escenario en Xilxes y en València quedó marcado por la conmoción y la protesta social ante el impacto de los hechos, reportó el medio.
El curso de la investigación, según confirmaron autoridades y fuentes judiciales citadas por la prensa, sigue adelante con el análisis de pruebas y testimonios recabados en las últimas horas. La orden de alejamiento previa y el trasfondo de violencia de género forman parte relevante de las pesquisas en marcha.
La Guardia Civil y los servicios de emergencias acudieron el martes al domicilio de Xilxes tras la llamada realizada por el sospechoso, encontrando los cuerpos de la mujer de 48 años y de su hija, ambas con evidentes signos de violencia. El doble crimen ha provocado una importante reacción vecinal en la comunidad, originando concentraciones y exigiendo justicia para las víctimas.
El contexto de la orden de alejamiento, la advertencia previa de una posible situación de riesgo y el hecho de que el propio detenido haya sido quien denunció el suceso ante las autoridades genera interrogantes en la investigación, que actualmente analiza los móviles y circunstancias que rodean los asesinatos. Mientras tanto, el juzgado de instrucción sigue adelante con las diligencias correspondientes.
Tal como destacó el medio que cubrió el caso, la situación continúa bajo la atención de las autoridades provinciales y forenses, mientras familiares y allegados de las víctimas reciben apoyo de los servicios sociales. Los avances del proceso judicial, así como los resultados de la investigación, se esperan en los próximos días conforme a las actuaciones del juzgado competente en Castellón.


