
La escultura 'Brújula de Medianoche', situada frente a la sede del Parlamento Vasco, se convirtió en el centro de un acto conmemorativo en el que el Legislativo autonómico recordó el legado democrático de los socialistas Fernando Buesa y Enrique Casas, víctimas de atentados perpetrados por grupos terroristas en diferentes décadas. Durante la jornada, la cámara vasca encendió un pebetero simbólico y dispuso las fotografías de ambos dirigentes junto al monumento dedicado a las víctimas del terrorismo, en un gesto de homenaje que tuvo como punto central un minuto de silencio. Según informó el Parlamento Vasco, la iniciativa buscó resaltar el compromiso democrático y la memoria de quienes perdieron la vida por la violencia política.
Tal como detalló el medio, la ceremonia se celebró el jueves y contó con la participación de representantes de todos los grupos políticos con presencia en la cámara autonómica. Los retratos de Fernando Buesa y Enrique Casas acompañaron la llama encendida, signo simbólico de recuerdo y respeto dirigido a quienes defendieron los principios democráticos en momentos marcados por el conflicto y la amenaza terrorista. El Parlamento Vasco precisó que el acto rindió tributo a “todos aquellos que, como ellos, resultaron víctimas del terrorismo”, señalando la importancia de la memoria colectiva para la sociedad.
Según publicó el Parlamento Vasco, Enrique Casas, quien ejerció como parlamentario autonómico y senador por el Partido Socialista, perdió la vida el 23 de febrero de 1984 en San Sebastián, tras sufrir un atentado a manos de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, grupo considerado una escisión de la organización ETA. Su muerte generó una profunda conmoción tanto a nivel institucional como social e inauguró una etapa de especial vigilancia en torno a la protección de representantes públicos en la comunidad autónoma.
En el acto también se recordó a Fernando Buesa, antiguo consejero de Educación del Gobierno vasco y líder relevante del Partido Socialista de Euskadi, asesinado el 22 de febrero de 2000 por la banda ETA. Buesa falleció junto a su escolta, el ertzaina Jorge Díez, cuando una furgoneta bomba estalló al paso de ambos en las inmediaciones del campus universitario de Vitoria. El Parlamento Vasco recordó que el atentado tuvo un gran impacto no solo en el ámbito político vasco, sino en todo el país, y reforzó la necesidad de implementar medidas adicionales para la seguridad de los cargos electos.
El minuto de silencio convocado por la cámara autonómica congregó a miembros de todos los partidos políticos, personal de la institución y ciudadanos que se acercaron a la sede legislativa para participar en el homenaje. Según consignó el Parlamento Vasco, este tributo se inscribe en una serie de iniciativas orientadas a preservar el recuerdo de las víctimas del terrorismo y a subrayar la importancia del consenso democrático frente a los intentos de desestabilización por vías violentas.
La escultura 'Brújula de Medianoche', obra que preside la entrada al Parlamento, se erigió en memoria de todas las víctimas del terrorismo en el País Vasco. Según explicó el Parlamento en comunicados anteriores, el monumento simboliza la dirección moral y la búsqueda de convivencia que guió a quienes, como Buesa y Casas, apostaron por avanzar en la construcción de una sociedad democrática y pluralista a pesar del hostigamiento y la amenaza constantes de grupos armados.
En el contexto del homenaje, la cámara autonómica reiteró su compromiso con la defensa de los derechos humanos y la condena de cualquier forma de violencia política. Según citó el Parlamento Vasco, las imágenes de Buesa y Casas junto al pebetero encendido reflejan el esfuerzo colectivo por recordar y transmitir a las nuevas generaciones el significado del sacrificio de quienes defendieron las instituciones y el ordenamiento democrático.
Durante el acto, portavoces parlamentarios y autoridades de la institución insistieron en la necesidad de mantener viva la memoria histórica de estos hechos para fortalecer la cultura democrática y evitar que la sociedad olvide el sufrimiento generado por el terrorismo. El Parlamento Vasco subrayó que el homenaje a Buesa y Casas representa, además, “un recordatorio permanente del valor de la palabra y el diálogo frente a la imposición violenta”.
El acto concluyó con la permanencia de los retratos de ambos dirigentes durante toda la jornada junto a la escultura y el pebetero, facilitando que ciudadanos y miembros de la cámara pudieran acercarse a rendir homenaje personal a los líderes socialistas asesinados. El Parlamento Vasco reiteró que el recuerdo de estos parlamentarios forma parte esencial del compromiso institucional en la transmisión de la memoria y el respeto hacia todas las víctimas de la violencia política.

