Madrid, 05 feb (EFE).- Este viernes llega a los cines 'La fiera', una película de Salvador Calvo basada en la historia de cinco amigos enamorados del salto base con traje de alas, un deporte de riesgo que acabó con la vida de cuatro de ellos, uno de los cuales, Carlos Suárez, murió durante el rodaje de la cinta, protagonizada por Miguel Ángel Silvestre y Miguel Bernardeau.
La película nace de la curiosidad del director por este tipo de deportes: "Siempre me he preguntado quién estaba detrás de estos saltos o de estas escaladas tan extremas", admite.
En particular, Calvo ha retratado la historia del grupo formado por Armando del Rey (Miguel Bernardeau), Darío Barrio (Miguel Ángel Silvestre), Carlos Suárez (Carlos Cuevas), Álvaro Bultó (David Marcé) y Manolo Chana (José Manuel Poga), que compartían una pasión por el salto base con traje de alas; y que, a lo largo de los años, acabó con las vidas de casi todos los integrantes -salvo Armando- en diversos accidentes.
El último de estos accidentes tuvo lugar durante el rodaje y sesgó la vida de Carlos Suárez, en un salto desde un globo aerostático en Toledo, en abril de 2025.
"El accidente de Carlos nos colocó a todos en una posición de ser casi parte de la historia, nos hizo ser más rigurosos y tener una especie de energía especial y sensibilidad a la hora de contarla", explica en referencia al fallecimiento de Suárez, que participaba en el rodaje como asesor.
Sin embargo, Calvo apunta que "cuando hablas de la vida tiene que estar la muerte muy presente". Por eso, pese a su componente trágico, esta es una historia "vitalista" sobre la libertad personal de elegir "vivir la vida que queremos".
Así, el director homenajea a los fallecidos y a sus seres queridos, que le han enseñado una lección de vida: "vivirla intensamente porque nunca sabemos cuándo se nos va a acabar".
La grabación de escenas en la alta montaña -realizadas en paisajes naturales de España y Suiza- supuso "todo un reto", dado que reproducir el salto base o el 'proximity' en una película "es muy arriesgado". Recurrieron a dobles y especialistas, cromas, técnicas de plató virtual y grúas especiales para lograr que "el espectador entre en ese mundo y no note que es artificio".
Bernardeau explica que han intentado "absorber la esencia" del grupo de amigos, y "sabiendo que en la película hay una carga dramática y emocional importante", han disfrutado mucho de celebrar a estas personas "desde la verdad".
"Armando y yo nos parecemos en muchas cosas", confiesa el actor que interpreta al único superviviente, al que ha cogido "mucho cariño" durante el tiempo que han pasado juntos para documentarse.
Considera que "hay algo allá arriba que no entendemos porque no hemos saltado, y que es lo que les lleva a seguir saltando". La experiencia debe ser "algo mágico".
Para Silvestre, la complejidad no se ha encontrado en las escenas de acción, sino en plasmar la personalidad de estos personajes. En su caso, da vida al cocinero Darío Barrio, quien falleció en 2014 mientras practicaba salto con traje aéreo, "una persona muy especial y muy conectada a no tenerle miedo a la vida".
Más allá del disfrute de volar, "ellos le añaden un componente que es el desafío a la muerte", dice el actor. Transforman el salto en "una celebración del presente, de la intensidad, de la amistad y del momento".
Cuevas, que encarna a Suárez, destaca que el filme trata de comprender "por qué gente con un entorno estable, un trabajo, una pareja, unos hijos, decide hacer algo que le puede costar la vida", y piensa que los impulsa "un deseo mucho más grande que los riesgos que los rodean".
"No hay inconsciencia, sino una profunda e incómoda consciencia", reflexiona el actor, que los compara con la figura del héroe clásico porque "aun habiendo la posibilidad de morir, van"; y añade que "todos hacemos algo en la vida" guiados por la pasión y el deseo, y por lo que estamos dispuestos a "asumir unos riesgos".
Por otro lado, las actrices Candela González y Stéphanie Magnin, en la piel de las parejas de los protagonistas, muestran cómo es la vivencia desde el lado de los familiares: "ellas hacen una reflexión con conocimiento de causa, que no se basa en juzgar" y que pone de manifiesto que "son deportes de riesgo, pero el riesgo está presente en la vida en todo momento". EFE
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