Ministro colombiano tacha de "agresión económica" el arancel del 30 % impuesto por Ecuador

El gobierno de Colombia rechazó como “agresión económica” la nueva tarifa decretada por Ecuador para productos importados, medida que Quito justificó por falta de apoyo en seguridad fronteriza y enfrentamiento al narcotráfico, según versiones oficiales de ambos países

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El saldo comercial entre Colombia y Ecuador muestra una diferencia anual superior a los 1.000 millones de dólares, según cifras mencionadas por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa. Este déficit fue subrayado para justificar la reciente decisión de Ecuador de aplicar una “tasa de seguridad” del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia, una medida que también fue relacionada con la falta de cooperación en temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico entre ambos países, según informó EFECOM.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, explicó que la adopción de este nuevo arancel responde a una supuesta falta de “reciprocidad y acciones firmes” por parte del gobierno colombiano en el combate al narcotráfico. Según publicó EFECOM, Noboa destacó que, pese a las gestiones de Ecuador por mantener la cooperación bilateral, el ejército de su país enfrenta de manera unilateral a organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico en la frontera de 586 kilómetros entre ambas naciones, sin ningún apoyo tangible de Colombia. Noboa afirmó que la tasa arancelaria se mantendrá vigente hasta que exista, de acuerdo a sus palabras, “un compromiso real” de parte del gobierno colombiano para coordinar esfuerzos en la lucha conjunta contra el narcotráfico y la minería ilegal en esta zona limítrofe, exigiendo la misma seriedad y determinación que Ecuador asegura desplegar en la actualidad.

La reacción desde el gobierno colombiano llegó a través del ministro de Minas y Energía, Edwin Palma. Tal como reportó EFECOM, Palma catalogó la tarifa decretada por Ecuador como una “agresión económica” y declaró públicamente el rechazo de la administración colombiana a esta medida, porque, a su juicio, vulnera los principios de integración regional. “Rechazamos la medida arancelaria impuesta por Ecuador, una agresión económica que rompe el principio de integración regional”, escribió Palma en la red X, según detalló EFECOM.

El debate sobre los esfuerzos de ambos países contra el narcotráfico incluye cifras oficiales de incautaciones de estupefacientes. Según información difundida por EFECOM, Ecuador decomisó en 2025 un total de 214,5 toneladas de droga, lo que supuso un descenso de 80 toneladas respecto a 2024, cuando se alcanzó un récord de 294,6 toneladas incautadas. Por su parte, el presidente colombiano Gustavo Petro manifestó el 7 de enero que, durante su administración iniciada el 7 de agosto de 2022 y con final previsto en 2025, Colombia incrementó las incautaciones de narcóticos y anticipó que al concluir su mandato las incautaciones superarán las 3.500 toneladas.

En materia de comercio bilateral, el flujo durante los primeros once meses del año anterior tuvo a Ecuador como el sexto destino de las exportaciones colombianas, representando el 3,7 % del total, según consignó EFECOM. Entre enero y noviembre, Colombia exportó a Ecuador mercancías valoradas en 1.673 millones de dólares, principalmente productos químicos, alimentos, bebidas, tabaco, combustibles y vehículos.

En cuanto a la cooperación energética entre ambos países, el informe de EFECOM dio cuenta de la situación crítica que enfrentó Ecuador durante el último trimestre de 2024, con una severa sequía que comprometió el funcionamiento de las principales hidroeléctricas, en particular las instalaciones de Coca Codo Sinclair y el embalse de Mazar, el cual abastece a un complejo que suma una potencia superior a 1.700 megavatios. En este contexto, el ministro Palma recordó la continuidad de las exportaciones de energía desde Colombia a Ecuador en momentos de crisis, mencionando exportaciones sostenidas de más de 450 megavatios, equivalente al 90 % de la capacidad de infraestructura disponible para esta operación.

Además, Palma señaló que, ante la expectativa de un posible descenso en los niveles hídricos de los embalses ecuatorianos, las autoridades colombianas emitieron una resolución que habilitaba la participación de empresas privadas en la venta de energía transfronteriza, reforzando la cooperación binacional frente a eventuales déficits eléctricos. No obstante, Palma añadió que ha dispuesto el cese de esta disposición, según reportó EFECOM.

Las tensiones generadas por el nuevo arancel ecuatoriano se insertan así en un escenario caracterizado por balances comerciales desproporcionados, retos compartidos en materia de seguridad y un historial reciente de colaboración energética durante episodios críticos. Los gobiernos de ambos países han expresado públicamente sus posturas enfrentadas respecto a la responsabilidad en la gestión de la seguridad fronteriza y la integración regional, según los reportes del medio EFECOM.