
La sentencia establece que el hombre, de unos 55 años, no solo calculó el riesgo de que su madre resultase muerta con la explosión, sino que llegó a idear un método preciso para provocar un incendio y una deflagración en el interior de la vivienda, aunque el sistema no alcanzó su objetivo final. Según detalló Europa Press al acceder a la resolución, la maniobra fue calificada por los jueces como un intento claro de acabar con la vida de la mujer, que por entonces tenía más de ochenta años y dormía en el domicilio de Santa Fe, en Granada.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) confirmó la condena impuesta por la Audiencia de Granada: 13 años y medio de prisión, más 15 años adicionales bajo libertad vigilada, para el acusado. Según publicó Europa Press, la Sala de lo Civil y Penal del TSJA también ratificó la prohibición de comunicación y acercamiento del condenado a su madre por un periodo de 18 años, impidiéndole estar a menos de 500 metros de la víctima.
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Los hechos juzgados ocurrieron el 6 de febrero de 2024. Europa Press reportó que el acusado acudió aquella tarde al domicilio familiar con la intención de provocar la deflagración que terminara con la vida de su madre. Para ejecutar el plan, manipuló siete bombonas de butano distribuyéndolas por distintas estancias de la casa. Luego, envolvió varios calefactores en papel, conectándolos a diferentes enchufes. Los dispositivos eléctricos se encontraban preparados para encenderse al recibir una orden a través de una aplicación instalada en el teléfono móvil del propio acusado. El objetivo era que, al activarse los calefactores, el papel se incendiara y las llamas contactaran con el gas acumulado en el aire, produciendo así una explosión letal.
De acuerdo con Europa Press, el hombre dejó todo dispuesto y abandonó la vivienda en el momento en que el gas comenzaba a expandirse. La madre regresó más tarde al domicilio, sin conocer el peligro existente, y se acostó a dormir. Según precisó el medio, durante la madrugada el acusado activó a distancia los enchufes preparados desde su móvil, encendiendo los calefactores. El sistema, sin embargo, falló en prender el papel y, por ende, no se originó ninguna llama ni explosión.
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La mujer despertó hacia las seis de la mañana y percibió un intenso olor a gas en la casa. Fue entonces cuando detectó que las bombonas habían sido alteradas. Salió a la calle en búsqueda de ayuda, logrando así evitar un desenlace fatal. Posterior a la exposición al gas durante la noche, desarrolló una insuficiencia respiratoria y experimentó secuelas psicológicas, incluyendo estrés postraumático, según consignó Europa Press.
Pese a que el acusado defendió ante el tribunal que actuó con la intención de ocasionar daños en el inmueble y no de provocar la muerte de su madre, para motivar que se marchara a vivir con sus hermanas, la Sala del TSJA descartó ese argumento. "Independientemente de cuál fuera el móvil que pudo guiar la actuación del acusado, y, aun aceptando 'que en lo más recóndito de su ser' anidara la idea de 'destrozar la vivienda de su madre para perjudicar a sus hermanas', ello no desvirtúa las conclusiones alcanzadas", recoge la sentencia a la que tuvo acceso Europa Press.
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El dictamen judicial argumentó que la conducta registrada evidenció no solo la asunción del riesgo de muerte para su madre, sino una intención directa de acabar con su vida, descartando que las notas encontradas en el diario personal del acusado pudieran exculparlo. La sentencia atribuyó la agravante de parentesco, lo que incrementó la severidad del castigo aplicado por la Audiencia de Granada, según informó el medio.
El hombre recurrió la decisión ante el TSJA, aunque la Sala confirmó la condena original. Europa Press precisó que, además de la privación de libertad, las medidas concedidas incluyen la vigilancia posterior, la imposibilidad de comunicación o proximidad a la víctima, y el reconocimiento de las secuelas físicas y psíquicas sufridas por la mujer afectada.
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Contra el fallo del TSJA existe la posibilidad de presentar, en última instancia, recurso ante el Tribunal Supremo, tal como detalló Europa Press en su cobertura del caso. La causa pone de relieve la utilización de dispositivos tecnológicos y domóticos como herramientas en la comisión de delitos graves, añadiendo un elemento adicional a la valoración judicial sobre la alevosía y premeditación en delitos de tentativa de asesinato, tal como han señalado los informes judiciales recogidos por Europa Press.
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