El exlehendakari Urkullu ve "absolutamente necesario" que Sánchez convoque elecciones

Iñigo Urkullu advierte sobre la falta de dirección política en el Ejecutivo, señala la fractura interna entre PSOE y Sumar y señala la urgencia de redefinir la representación parlamentaria mediante un nuevo llamado a votaciones generales

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Las nuevas transferencias de competencias, recientemente formalizadas según expuso Iñigo Urkullu, le resultan motivo de “reconforto”, aunque el exlehendakari insistió en denunciar la falta de cumplimiento íntegro del Estatuto de Autonomía y la continua negociación a la que están sometidas las responsabilidades pendientes. A pesar de este avance, Urkullu considera que la erosión institucional y la negociación permanente colocan en riesgo la estabilidad política y legislativa. Con este contexto, el exlehendakari trasladó su petición de convocar elecciones generales, medida que juzga “absolutamente necesaria” para clarificar la composición y la operatividad de la representación institucional actual, según detalló el diario El Correo, citado por Europa Press.

Iñigo Urkullu, también presidente de eAtlantic, señaló en una entrevista difundida por El Correo que las dificultades para obtener apoyo no solo afectan a los socios parlamentarios del actual Ejecutivo central, sino que atraviesan el propio seno del Gobierno de coalición de PSOE y Sumar. El exmandatario vasco indicó que estas tensiones internas se reflejan en la dinámica legislativa, donde, en sus palabras, “no hay iniciativas legislativas”, y la acción de gobierno se limita casi exclusivamente a convalidaciones de decretos ley. Según Urkullu, esta situación deriva en desafección política e institucional, especialmente a raíz de supuestos casos de corrupción.

Al analizar el momento político, Urkullu aludió a su advertencia inicial al comienzo de la presente legislatura, en la que preveía que el Gobierno de Pedro Sánchez precisaría del respaldo ininterrumpido de todas las formaciones que habían facilitado la investidura. El exlehendakari subrayó que, más allá de la complejidad de pactar con los socios externos, ahora surgen incluso desacuerdos internos que dificultan la gestión y el diseño de la política gubernamental, según reportó Europa Press.

Urkullu cuestionó abiertamente la estrategia del presidente Sánchez, a quien atribuyó la creencia de que sus apoyos parlamentarios carecen de otra alternativa viable de gobierno, lo que, en opinión del expresidente vasco, se traduce en un planteamiento “muy débil” y sujeto a actuaciones “improvisadas”. A ese diagnóstico añadió la ausencia de un rumbo o de un programa político definido, argumento con el que sostuvo su llamamiento a las urnas.

Según recogió El Correo, Urkullu contrapuso el cumplimiento en la transferencia de competencias con el estancamiento observado en la ejecución completa del Estatuto de Autonomía. En su declaración, especificó que la ley orgánica continúa sometida a negociaciones constantes y denunció la existencia de una “erosión silenciosa” en el autogobierno pactado.

El exlehendakari también manifestó escepticismo respecto a la consideración que tiene el presidente Sánchez sobre la importancia del respaldo del Partido Nacionalista Vasco (PNV) en la gobernabilidad. Según Urkullu, el jefe del Ejecutivo actúa motivado por la convicción de que las fuerzas que facilitaron su investidura no cuentan con otras alternativas, y este enfoque se convierte en una actitud “displicente”, recogió el medio.

Durante la entrevista, Urkullu reiteró que la estabilidad institucional requiere de un esfuerzo permanente y de una búsqueda activa de consensos por quienes ostentan la responsabilidad política. Además, recalcó que el ejercicio de gobernar no puede circunscribirse a una mera gestión continuista basada en la validación de decretos, sino que debe contemplar el impulso de iniciativas legislativas encaminadas a dotar de dirección y contenido programático a la acción del Ejecutivo, según Europa Press.

De acuerdo con las declaraciones difundidas por El Correo, el expresidente vasco defendió que la recomposición del escenario político solo puede lograrse a través de un proceso electoral que clarifique las fuerzas y mayorías parlamentarias. El cumplimiento parcial de competencias, juzgó, no es suficiente para compensar la actual fragmentación y la falta de cohesión que detecta tanto a nivel externo como interno en el Gobierno.

A lo largo de la entrevista, Urkullu relacionó los efectos de los supuestos casos de corrupción con la pérdida de confianza ciudadana, agravando la “desafección política e institucional” ya existente. Para el expresidente vasco, esta situación evidencia la urgencia de redefinir el mapa de apoyos mediante una nueva convocatoria a elecciones generales, informaron El Correo y Europa Press.