Autoridades sanitarias detectan primer caso de gusano barrenador en el Estado de México

La presencia de esta larva obligó a emitir una alerta para reforzar controles veterinarios en unidades pecuarias, tras detectarse el primer brote registrado en Tlatlaya, mientras alertan por la expansión de la plaga en entidades ganaderas del país

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Múltiples casos recientes de gusano barrenador en diversas regiones mexicanas han aumentado la preocupación de autoridades y productores pecuarios debido a la expansión de la plaga, que ha impactado el sector ganadero del país y provocado una alerta sanitaria, según informó EFECOM. El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales (CPA) confirmaron el primer brote en el Estado de México. La situación llevó a la publicación de nuevos lineamientos de vigilancia y desinfección para unidades de producción pecuaria, con énfasis en la atención temprana de lesiones en el ganado.

El brote en cuestión se detectó en Tlatlaya, municipio ubicado en el sur del Estado de México, donde la larva del gusano barrenador fue localizada en una cabra que presentaba una herida no tratada oportunamente. La Secretaría del Campo estatal detalló, según consignó EFECOM, que la falta de intervención médica en heridas expuestas facilita la infestación, lo que desencadenó la activación inmediata de protocolos para búsqueda activa de casos sospechosos en la región.

La respuesta de las autoridades incluyó la recomendación de prácticas diarias de inspección del ganado, junto con el lavado y desinfección de lesiones y la aplicación de polvos medicinales dirigidos a la curación y prevención. Senasica ha impulsado el lema “Sin heridas no hay gusaneras”, alentando a los productores a brindar atención inmediata a cualquier lesión y a reportar tempranamente la aparición de casos, conforme publicó el medio EFECOM.

Hasta la fecha, la plaga afecta a más de 410 ejemplares de ganado bovino en México, de acuerdo con datos compartidos por EFECOM. El sur del país, particularmente el estado de Oaxaca, ha contabilizado 168 casos, mientras que recientes registros en Tamaulipas, estado fronterizo con Estados Unidos, reflejan un avance sostenido de la infestación, desde el sur hacia el norte del territorio nacional. A pesar de la propagación, el Gobierno federal señaló que las acciones de atención se han realizado “de manera oportuna”, reportó el medio.

El Gobierno de México, en conjunto con autoridades estatales y asociaciones de ganaderos, también ha anunciado la realización de una próxima reunión con alcaldes y productores de la zona sur del Estado de México. EFECOM explicó que el propósito central será reforzar la estrategia de atención, vigilancia y difusión de medidas preventivas en la región centro del país, donde la preocupación aumenta por la posibilidad de brotes adicionales.

El avance del gusano barrenador ha tenido repercusiones directas en el comercio internacional. Desde noviembre de 2024, Estados Unidos determinó suspender de manera inmediata la importación de ganado vivo procedente de México, señalando el riesgo que implica la plaga para la ganadería estadounidense. Según publicaron las autoridades mexicanas, esta decisión fue calificada de “unilateral” y, siguiendo declaraciones de productores citados por EFECOM, causó una afectación económica superior a los 800 millones de dólares en poco más de un año.

Los informes también indican que la producción ganadera mexicana, particularmente el sector de exportación, se ha visto comprometida por la suspensión estadounidense, ya que más de un millón de cabezas se exportaban anualmente a ese país. Esto representa alrededor del 60 % de las importaciones de ganado vivo de Estados Unidos y cerca del 3 % del inventario nacional norteamericano, según publicó EFECOM.

El 3 de diciembre, el Gobierno de México informó la ampliación de las acciones para enfrentar el gusano barrenador, extendiendo los esfuerzos de contención a especies domésticas, silvestres e incluso a la protección de la salud humana. EFECOM señaló que la política sanitaria se basa en fortalecer el control y vigilancia en las zonas ganaderas, incrementar campañas de información y asegurar la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y las organizaciones productivas del sector pecuario.

La vigilancia de las unidades de producción y la presencia de la plaga han obligado a mantener la alerta sanitaria en fase preventiva, según reportó EFECOM. Además, se mantienen las recomendaciones oficiales sobre inspección del ganado y atención inmediata a heridas para evitar nuevas infestaciones, dentro del contexto de una expansión que continúa preocupando a productores y autoridades por su impacto en la producción, el comercio y la salud animal.