Un profesor de Primaria niega abusos sexuales a seis niñas pese a que en instrucción lo confesó

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Un profesor acusado de seis delitos de agresión sexual ha negado en el juicio que sometiera a tocamientos a las niñas, manifestando que confesó los hechos en instrucción por recomendación de su entonces letrado ante su bloqueo.

El juicio contra este docente, que impartía clases de Primaria en un colegio en el distrito de Usera (Madrid), afronta una petición fiscal de pena de 18 años de prisión mientras que las acusaciones elevan la condena a 27 años y medio de cárcel. La defensa solicita la absolución de su cliente si bien puede que se le aplique la atenuante de reparación de daño y dilaciones indebidas en el caso de que haya condena.

A la pregunta de su abogado sobre si tocó los pechos o el culo a las menores, el procesado ha replicado que no. Tras ello, le ha preguntado por qué lo admitió en instrucción, a lo que éste ha señalado que lo hizo porque estaba "bloqueado" cuando estaba en sede policial y estaba nervioso por la toma de huellas. Además, ha indicado que su letrada se lo recomendó para que todo quedara en un juicio de faltas.

En la pericial, dos psicólogas han indicado que el relato de las menores podría estar contaminado, dado que lo compartieron entre ellas en varios momentos. Por ello, no dan credibilidad al testimonio sin descartar su veracidad.

El fiscal ha llamado la atención en que el relato de las seis niñas coinciden en el 'modus operandi' y en que no hay un ánimo espurio hacia el acusado, por lo que da credibilidad al testimonio.

PRUEBA PRECONSTITUIDA

Ayer, la Sala procedió a la reproducción de la prueba preconstituida que realizó el Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid a las niñas en una cámara Gessel con la jueza y con un psicólogo. En este tipo de exploraciones, se usa un espacio acondicionado para que los menores eviten su revictimización.

Las menores relatan en la prueba que J., que era su tutor, las tocaba los pechos en la misma clase y cuando salían a la pizarra les bajaba la mano por la cintura para felicitarlas, entre otro tipo de tocamientos.

Los hechos se prolongaron durante varios meses de ese curso y las menores lo comentaron entre ellas, sin mencionar nada a sus profesores o a sus padres al tener miedo pese a sentirse incómodas.

Fue una profesora sustituta la que tuvo conocimiento de lo que ocurría cuando se lo dijeron las niñas aprovechando que Jesús no había ido ese día a clase. Cuando el centro conoció los hechos, el docente fue apartado.

"Casi siempre hacía lo mismo cuando salíamos a la pizarra o nos corregía los deberes en su mesa", comentan a la jueza. También los abusos se producían en los recreos, en los baños del colegio o en momentos en los que el docente les explicaba matemáticas a solas cuando necesitaban ayuda.

Las niñas coinciden en comentar que el profesor siempre estaba mucho con las chicas y que a los niños les regañaba por cualquier cosa y les gritaba a menudo.