La industria avisa de los efectos de los aranceles en el comercio con México y Alemania

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Barcelona, 3 abr (EFE).- La industria española notará el efecto de los aranceles globales impuestos por Estados Unidos no solo en las exportaciones directas ese país sino también en las ventas a otros mercados, como México y Alemania, con fuertes intereses en Norteamérica, ha advertido este jueves la Asociación de Empresas Industriales Internacionalizadas (Amec).

El director general de la organización, Joan Tristany, ha afirmado a EFE que el impacto de las tarifas, que el mercado anticipaba desde la llegada al poder del presidente Donald Trump, ya se ha empezado a notar.

"Desde el mes de enero, las exportaciones hacia México de bienes de equipo españoles -maquinaria que sirve para producir otras cosas- han disminuido de forma estrepitosa", ha señalado Tristany.

Muchos de los productos que España envía a México, Alemania y otros socios comerciales "entran en la cadena de valor para luego ir a Estados Unidos", señala el responsable de Amec.

El impacto real en la economía, sin embargo, es todavía una incógnita, señala Tristany, que recalca que Estados Unidos es "un mercado importante" para la industria española pero no un "súper mercado", y representa en torno a un 6 % de las exportaciones de los sectores a los que representa.

La reacción del mercado estadounidense ante los aranceles dependerá de cada sector, y en particular, variará según si existen "productos sustitutivos" de fabricación local que puedan adquirir.

Las tarifas transversales pueden provocar que los consumidores estén obligados a pagar más por determinados bienes, subraya Tristany.

En otros casos, las firmas exportadoras podrán plantearse reducir sus precios para tratar de compensar la subida de aranceles, "siempre y cuando el margen lo permita", afirma.

Sobre la posibilidad de asentarse en Estados Unidos para evitar las barreras transfronterizas, Tristany dice que durante la primera administración Trump ya hubo empresas que decidieron trasladar actividad o abrir filiales para operar en el país.

En particular, en el ámbito de las infraestructuras comenzó en aquel momento a ser un requisito imprescindible la presencia local o bien determinados porcentajes de producción local para presentarse a concursos públicos.

De las 350 empresas que representa Amec, 145 tienen filiales en el exterior, que se reparten a partes similares entre Estados Unidos y China.

Con independencia de la evolución del escenario comercial, "esto no beneficia a nadie, ni al consumidor estadounidense, ni a las empresas americanas, ni al consumidor europeo, y por supuesto no beneficia a las empresas europeas y españolas", señala Tristany. EFE