Madrid, 19 mar (EFECOM).- El fraude al seguro en España mantiene su tendencia ascendente, aunque en 2024 tuvo un incremento leve, de cuatro décimas respecto a un año antes, hasta situarse su tasa en el 1,97 %, según el duodécimo Mapa AXA del fraude en España, presentado este miércoles.
Aunque los siniestros han permanecido estables en los últimos años, la tasa aumenta porque, gracias al desarrollo tecnológico, se detectan más casos, que han pasado de 15.000 en 2012 a más de 23.000 en 2024.
La aseguradora AXA evitó pagos indemnizatorios fraudulentos en 2024 en todos sus ramos (Vida, No Vida, Particulares y Empresas) por un importe de 87 millones de euros, frente a los casi 84 millones de 2023, un 3,57 % más.
A principios de la década pasada, el importe apenas superaba los 60 millones, pero se ha ido incrementando año a año, salvo en 2019.
Los pagos evitados por casos de fraude y que no fueron repercutidos en el resto de los asegurados representaron en 2024 un ahorro del 44 % en el seguro de responsabilidad civil y del 23 % en los de incendios.
En los ramos con mayor penetración en el mercado, el ahorro para los clientes ha estado en torno al 6 % en el seguro de autos para particulares y del 5 % en el de hogar.
En la detección de casos se deja sentir el mayor uso de medios digitales, pues, mientras en 2013 sólo el 3 % fue descubierto gracias a ellos y se evitó el pago de dos millones de euros, en 2024 ascendieron al 30 % y a 26 millones de euros, según sus datos.
AXA recibe cada día entre 25.000 y 30.000 documentos relacionados con la gestión de siniestros y, a comienzos del presente año, 500 se han sometido a procesos de inteligencia artificial (IA) para descartar fraudes.
La aseguradora estima que, a finales de 2025, habrá filtrado 6.000 documentos con IA, lo que multiplica por seis la cifra. Según el director de siniestros de AXA España, Arturo López-Linares, "está permitiendo identificar cosas que antes no veíamos".
En el último lustro, el número de casos fraudulentos cada ejercicio ha oscilado entre los 23.000 y los 24.000, mientras que el número de casos sospechosos se ha ido reduciendo y han pasado de más de 74.000 en 2021 a menos de 64.000 en 2024, según AXA, que señala que la mayoría de los asegurados son honestos y apenas dos de cada cien intentan cometer fraude.
Por ramos, en el seguro del automóvil el fraude se ha reducido desde 2012, cuando concentraba siete de cada diez casos.
Las reformas del baremo de lesionados, que han reducido las indemnizaciones de los pequeños lesionados y han aumentado las de los grandes, ha hecho desistir a los que ponían como excusa para cobrar, por ejemplo, el latigazo cervical.
Así, el fraude en el seguro de auto ha pasado de representar el 60,6 % del total en 2017 al 56 % en 2024.
En el ramo Multirriesgos (Hogar, Comercio y Oficinas, y Comunidades de Propietarios), aumentó el porcentaje de casos desde 2012 a 2020, cuando alcanzó un máximo de más del 40 %, para luego descender progresivamente hasta 2024, en que concentró el 28 %.
De ellos, el 82 % son por daños por agua y por eventos climáticos, ya que en este último caso se producen muchos siniestros en poco tiempo, como se está viendo en los que hubo en 2023 y 2024, y los de 2025, y constituyen una oportunidad para los que quieren defraudar.
López-Linares ha señalado que, por ejemplo, en la dana del 29 de octubre de 2024 el Consorcio de Seguros, que cubre los siniestros que esta provocó, reforzó controles porque había personas que robaban documentación de vehículos siniestrados que estaban en las campas para justificar que eran sus propietarios y daban un número de cuenta para cobrar la indemnización.
En el ramo de Diversos (responsabilidad civil, transporte, industria, salud, accidentes y vida), los casos de fraude han registrado un gran aumento y han pasado de un 7 % en 2012 a alcanzar su máximo, un 15,7 %, en 2024.
Seis de cada diez casos son cometidos utilizando un siniestro real en el que se intentan introducir daños que no tienen que ver con él; mientras que en un 39 % de los casos hay una premeditación para obtener un beneficio económico del seguro, ya sea a través de un daño real o ficticio.
El resto corresponde a tramas organizadas, que, aunque tienen un peso menor, los importes que defraudan son mayores.
Por comunidades autónomas, en el año 2024, al igual que en 2023, Melilla fue la comunidad con mayor tasa de fraude al seguro, seguida de Navarra y Andalucía. EFECOM

