Madrid, 11 mar (EFE).- Un niño con trastorno del espectro autista (TEA) es el protagonista de 'Wolfgang', que se estrenará este viernes en cines. Pero la película no trata sólo esta condición, sino también la paternidad y el duelo, lo que da forma a una historia en la que destacan "el amor y el sentido del humor", en palabras de su director.
Javier Ruiz Caldera, responsable de producciones como 'Superlópez" o "Tres bodas de más", cuenta a EFE que tras leer la novela homónima en la que se basa su nuevo trabajo, escrita por Laia Aguilar, vio "una película poderosa, original, con un personaje principal" pocas veces visto en España: un niño autista.
'Wolfgang' narra la historia de un chaval llamado así que, tras el fallecimiento de su madre, se ve obligado a convivir con su padre, al que no conocía. La relación entre ambos se verá envuelta por las dificultades de adaptación de uno y otro.
Porque Wolfgang necesita un trato y una relación diferente que pondrán a su padre, de profesión actor, ante un gran dilema.
La nueva película de Ruiz Caldera está protagonizada por Miki Esparbé, en el papel del padre de Wolfgang; por Angels Gonyalons, la abuela (en el que es su regreso al cine tras muchos años alejada); y por Jordi Catalán, el menor protagonista, su debut, "una aparición celestial" en el casting con más de 700 niños, indica el director. En el reparto, además, Anna Castillo y Berto Romero.
Rodada en catalán, 'Wolfgang (extraordinario)", que es el título completo, se alimenta, sobre todo, del abordaje del espectro autista, para lo que cineasta y producción contaron con el asesoramiento y respaldo de asociaciones especializadas en Madrid y en Barcelona.
El resultado ha sido estupendo, dice Ruiz Caldera. "Les ha encantado la película porque ven que puede ayudar a normalizar un trasfondo del que no se habla mucho", comenta.
Objetivo cumplido, en gran medida, añade, porque se trataba de "emocionar, pero también de generar un espacio de conversación al tratar este asunto desde la comunicación y desde el amor".
Desde que leyó la novela, el cineasta catalán, de 49 años, se propuso un tono de "aparente ligereza" y "divertido" para explorar "temas profundos, dramáticamente hablando", porque 'Wolfgang' "no sólo habla del TEA, sino de la pérdida, de su dolor", el de un niño que pierde a su madre.
Esparbé, en conversación con EFE, valora que su personaje, con su "patosismo emocional", consiga revertir la situación. "La falta de herramientas (emocionales) que tiene, esta carencia, cuando la película profundiza en ello, se convierte en virtud porque el niño percibe que se le habla como un adulto, que su padre no le infantiliza".
Gonyalons se felicita de que "la película viva en un código que, sin evitar temas importantes, encuentra la manera de llegar a todo tipo de públicos". "La gente sale hablando" de la película, señala al describir las sensaciones creadas durante los preestrenos.
Añade Esparbé que "muchos niños y familias", en dichos preestrenos, tuvieron una reacción "emocionante". "Me gusta el poder sanador que parece tener la película", que considera "cero pretenciosa, honesta y accesible". EFE
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