Fiscalía pide que siga en libertad un guía condenado por agredir sexualmente a estudiantes

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Madrid, 19 feb (EFE).- La Fiscalía ha apoyado que el guía turístico sevillano Manuel Blanco Vela, condenado a 9 años de cárcel por agredir sexualmente a tres estudiantes estadounidenses siga en libertad, con la prohibición de salir de España, al no ser firme la sentencia de la Audiencia Nacional.

La sección primera de lo Penal de la Audiencia ha celebrado este miércoles una vistilla para estudiar si procede enviar a prisión a este guía, condenado por agresión sexual a tres mujeres en dos viajes, uno a Marruecos en 2013 y otro a Portugal en 2017.

Según informan a EFE fuentes jurídicas, la Fiscalía ha pedido al tribunal que endurezca las medidas cautelares que ya pesaban contra él y le imponga la prohibición de salida de España y la retirada del pasaporte, así como la obligación de comparecer semanalmente ante el juzgado hasta que la sentencia sea firme.

Durante su exposición, la fiscal, que no ha recurrido la sentencia ni le consta que se haya recurrido aún por las demás partes, ha argumentado que ésta aún no es firme y que el condenado ha ido cumpliendo las medidas cautelares que se le han impuesto desde 2018, en concreto, comparecencias mensuales, según las fuentes.

La acusación particular, por su parte, sí que ha solicitado al tribunal que decrete prisión provisional para el condenado al contemplar que existe riesgo de fuga.

La defensa se ha adherido a la petición de la Fiscalía y ha aducido su arraigo en España y la carencia de medios para eludir la acción de la Justicia.

El tribunal condenó la semana pasada a este guía turístico, responsable en el momento de los hechos de una agencia de viajes con sede en Sevilla, a nueve años de cárcel por tres delitos de agresión sexual, uno de ellos agravado, y contempló la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas.

Los magistrados consideraron coherentes los testimonios de las víctimas y afirmaron que el hecho de que una de ellas hubiese denunciado cinco años después no le restaba credibilidad, pues no todas las mujeres reaccionan de la misma manera frente a un ataque a su libertad sexual.

Las agresiones sexuales, según declaró probado la sentencia, ocurrieron en dos viajes a Marruecos y Portugal organizados por el condenado en 2013 y 2017, respectivamente, de jóvenes estadounidenses que estudiaban en España.

El tribunal observó en el condenado un "idéntico patrón" de actuación: "Se acerca a las mujeres, todas ellas muy jóvenes, de forma amable, les propone tomar una copa y jugar a idéntico juego para, finalmente, atentar contra su libertad sexual". EFE