La mujer asesinada en Liaño fue apuñalada "con gran violencia" y su hija murió asfixiada

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Santander, 13 feb (EFE).- La mujer asesinada en Liaño (Cantabria) junto a su hija en diciembre de 2021 fue apuñalada "con gran violencia" y presentaba seis heridas causadas por un cuchillo que le provocaron una hemorragia interna, lo que explica, según las forenses, la ausencia de sangre en el cuerpo de la víctima. La niña, de once meses, murió asfixiada.

Lo han explicado este jueves en la Audiencia de Cantabria las forenses que hicieron la autopsia de los dos cuerpos, que han declarado en el cuarto día del juicio contra el presunto autor de los asesinatos, José Reñones, padre de la niña y pareja de la mujer, de la que tenía orden de alejamiento.

Los cuerpos fueron hallados en el patio de la casa de Liaño, bajo una manta, unos palés y unos bloques de hormigón, el 17 de diciembre de 2021, al día siguiente del doble crimen y, a su entender, ese fue el lugar en el que se cometieron los crímenes porque no han encontrado señales de arrastramiento.

"Hay que aplicar un mecanismo con gran violencia para causar esas lesiones", han señalado las forenses, tras indicar que la mayoría de las heridas eran profundas y una de ellas le colapsó el pulmón a Eva Jaular, provocándole una "insuficiencia respiratoria grave".

No han determinado en su informe si murió antes la madre o la hija, que falleció asfixiada por estrangulamiento o sofocación.

La bebé también recibió una cuchillada, que fue asestada tras levantarle el jersey y la camiseta y por eso aparecieron manchas se sangre en el body que llevaba. Los dos presentaban lesiones por el cuerpo y en la cabeza causados por golpes.

En el cuarto día del juicio con jurado contra José Reñones, que se enfrenta a una petición de 25 años por el asesinato de su pareja y prisión permanente revisable por el de su hija, han declarado también las psiquiatras que le examinaron dos meses después de los asesinatos.

Según han señalado, no han encontrando en el acusado ninguna patología ni tampoco alteraciones mentales graves, aunque sí rasgos de personalidad narcisista, como la tendencia a culpar a los demás de los problemas o la falta de empatía.

De acuerdo con sus informes, la capacidad intelectual de Reñones está dentro de lo normal y "comprendía el alcance y la trascendencia de sus actos". EFE

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