Asociaciones ecologistas aplauden la decisión del Gobierno con El Algarrobico

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Madrid, 10 feb (EFE).- El anuncio de la expropiación de los terrenos donde se ubica el hotel El Algarrobico de Carboneras (Almería), trámite que conducirá al derribo del edificio y a la recuperación de ese paraje natural, ha sido aplaudido por organizaciones ecologistas, que, en algún caso, también han explicado a EFE que sigue tratándose de un proceso de larga duración.

El abogado de Ecologistas en Acción, Salvemos Mojácar y Levante Almeriense, José Ignacio Domínguez, ha destacado que "el proceso llevará aún un tiempo en resolverse", porque a pesar de las casi cincuenta resoluciones a favor de la demolición del edificio, "el ayuntamiento de Carboneras no ha hecho caso a ninguna y ningún tribunal le ha obligado a cumplir las resoluciones dictadas".

Por ello, a pesar de considerar que es una buena noticia, se ha mostrado sorprendido de la euforia que ha despertado en algunos ámbitos el anuncio realizado esta mañana por la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, quien ha señalado en Almería que el Gobierno aprobará mañana en el Consejo de Gobierno la demolición del Algarrobico.

Domínguez ha aclarado que el ayuntamiento de Carboneras "sigue subsistiendo al margen de la ley", porque no ha acatado ninguna sentencia, no ha modificado el Plan General de Ordenación Urbano (PGOU) de la localidad y los terrenos "siguen constando como urbanizables" y, además, tampoco ha anulado la licencia de obras del hotel, propiedad de la empresa Azata.

Ha añadido que "están todos compinchados, hay contubernio", porque la Junta de Andalucía dice una cosa públicamente, "pero en los tribunales hace otra cosa" y el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) no obliga al consistorio de Carboneras a ejecutar las sentencias, ha argumentado.

Ha explicado que la Junta es la propietaria del terreno tras ejercer el "derecho de retracto" por poco más de dos millones de euros contra Azata, que inició la construcción del hotel en 2003. Sin embargo, el Gobierno por la servidumbre del dominio público marítimo terrestre puede actuar en más del 50 % de ese espacio al tener la competencia por la Ley de Costas.

Por su parte, el responsable de campañas de Greenpeace, Ricardo Magán, ha resaltado que el proceso judicial para la demolición del Algarrobico lleva en los tribunales más de veinte años, con más de cincuenta pronunciamientos en contra de este edificio que "nunca debió construirse y que por diferentes razones, no se ha procedido a su demolición".

Magán ha destacado como "un gran paso" el anuncio de la vicepresidenta, en un conflicto en el que Greenpeace ha presentado en septiembre de 2024 una solicitud de amparo al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, petición que "fue admitida".

En opinión del secretario general de WWF España, Juan Carlos del Olmo, hoy es "un día feliz para las personas que trabajan en la defensa del medio ambiente y más concretamente en la defensa del mar y de las costas".

El hotel del Algarrobico supone "uno de los mayores iconos" de España, "y también del Mediterráneo a la ilegalidad, a la impunidad para aquellos que se han adueñado de algo que es público como es la costa y que va a tener que ser restaurado con dinero público".

Este paso del Gobierno central "es muy importante", ha subrayado, por lo que espera que la Junta de Andalucía y el ayuntamiento de Carboneras "pongan de su parte", porque "es un asunto no para competir, sino para colaborar, para restituir lo que es público a todos los ciudadanos".

Sin embargo, Del Olmo ha recordado que existen "muchos otros algarrobicos", como el hotel Oliva Beach, en Fuerteventura, o el Cuna del Alma, en Tenerife. Por ello, ha dicho que espera que en un momento con "muchísimos proyectos urbanísticos en sitios de costa, en el que vuelve a resonar el ladrillo como hacía muchos años", este anuncio del Gobierno "sea un aviso para navegantes"...

Magán y Del Olmo han coincidido en que el anuncio del Gobierno es un buen paso, y que tras la demolición será necesario un proceso de restauración de la zona para devolverla a su estado natural, "aunque eso llevará años". EFE