Madrid, 28 ene (EFE).- La misoginia "es el odio más extendido, normalizado y persistente" en el mundo, el que afecta a un mayor número de personas, por eso debería formar parte de la legislación orientada a combatir los discursos y delitos de odio, ha solicitado al Parlamento la presidenta de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (Apramp), Rocío Mora.
Mora ha comparecido este martes ante la Subcomisión relativa a la lucha contra los delitos de odio, en el seno de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, donde ha exigido que el odio contra las mujeres esté presente en las leyes con las que España luche contra estos delitos, al igual que la homofobia, la aporofobia o el antigitanismo.
A pesar de que la misoginia es un odio que "sufre una mayoría social", no grupos minoritarios como en el caso de otros delitos, Mora considera imprescindible que las "actitudes, creencias o comportamientos que implican desprecio, discriminación, violencia o rechazo hacia las mujeres" también formen parte del corpus legal contra el odio.
Entre las prácticas misóginas, que van desde comentarios de desprecio y subordinación de las mujeres en redes sociales hasta la violencia, la experta ha destacado que la explotación sexual, la trata y la pornografía "se sostienen sobre discursos normalizados de odio": "Es la normalización del discurso misógino lo que hace habitual lo inaceptable", ha subrayado.
La presidenta de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida ha señalado que es necesario impulsar un sistema de evaluación del impacto de los discursos de odio y la misoginia, que los boletines criminológicos sobre discursos y delitos de odio incluyan este fenómeno y que se aprueben leyes enfocadas a frenar la práctica prostitucional.
Mora se ha preguntado "qué ocurre en la sociedad española" para que tenga un "posicionamiento tan laxo" sobre la explotación sexual y ha pedido que se desplace el foco que siempre se pone sobre las mujeres en contextos de prostitución hacia quienes son responsables de que existan la explotación sexual y la trata.
"Son varones de muchísimas edades que quieren dominar, acceder a los cuerpos de las mujeres a cambio muchas veces sólo de un bocadillo, que no se preocupan de la situación en la que se encuentran las personas a las que van a pagar. Se preocupan únicamente de su satisfacción, de dominar a personas en situación de completa vulnerabilidad", ha denunciado.
Mora ha solicitado al Parlamento una coalición para impulsar una legislación que frenen la "práctica prostitucional, por ser esta un factor clave en el sostenimiento de la misoginia" y generadora de odio, violencia y explotación. EFE
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