Santander recupera su Planetario, el último superviviente de la era analógica

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Santander, 19 jun (EFE).- Santander y la Universidad de Cantabria (UC) han recuperado su Planetario, que cerró hace cuatro años con la llegada de la pandemia, y es el único con tecnología óptica que queda en funcionamiento en España en plena era digital.

La bóveda del Planetario, que abrió sus puertas en 1992 en la Escuela de Náutica de la Universidad de Cantabria, he vuelto a mostrar este miércoles el firmamento que se podrá observar esta misma noche gracias al empeño de un antiguo alumno del centro, Daniel Berasategui, CEO de Noatum, empresa que se ha convertido en su patrocinadora.

Berasategui, que trabaja en Abu Dabi y no ha podido asistir a la reapertura, firmó un convenio el pasado diciembre con el rector de la UC, Ángel Pazos, por el que se creó la Cátedra Universitaria Noatum de Astronomía y Navegación Marítima, que además de recuperar el planetario, desarrollará un programa de actividades formativas y de investigación en estos campos.

Lo han recordado en la reapertura Pazos y el director de la Escuela Técnica Superior de Náutica, Andrés Ortega, quien ha explicado que el planetario es único en España por su tecnología, capaz de proyectar imágenes del cielo más nítidas que la digital.

Según Ortega, además de en algunos museos, solo queda otro en funcionamiento en Europa, en la antigua República Democrática Alemana, de donde procede el de Santander.

El público podrá comprar ya su entrada para visitar el Planetario desde este jueves, en la web de la Universidad de Cantabria, al precio simbólico de 1,50 euros.

Estará abierto de lunes a jueves por las mañanas y los viernes por las tardes. Cada día habrá cuatro sesiones, que se adaptarán al público asistente, y durante el curso escolar, se ofrecerán sesiones específicas para los centros educativos.

Como ha destacado Ortega, el Planetario no parte de cero, tiene detrás un rodaje de más de dos décadas, durante las que pasaron por sus instalaciones unas 12.000 personas al año, muchas de ellas escolares que tuvieron en él su primer contacto con la astronomía. EFE

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