Madrid, 10 jun (EFE).- Después de 'Fuck me' y 'Love me', la artista Marina Otero (Argentina, 1984) estrenará 'Kill me', un espectáculo en el que trata la salud mental desde la propia experiencia.
"Un día colapsé, me dieron un diagnóstico psiquiátrico y decidí hacer con eso mi próxima obra", dijo a EFE la bailarina.
La estrenará en España, en Teatro del Canal de Madrid, el próximo 18 de junio y permanecerá en cartel hasta el 23 de este mismo mes.
"Me ha resultado muy complicado realizar este montaje porque no lo abordo desde un lugar ajeno, sino desde la intimidad, desde una experiencia personal", añadió.
La bailarina, que utiliza su cuerpo como objeto de experimentación artística, muestra en escena un espectáculo sensible y con humor con el fin de emocionar al público. "Es una especie de catarsis".
Son cinco mujeres y un hombre en escena. La desnudez está presente. Se muestra el cuerpo como es, sin embellecerlo. "Me interesa la exposición de lo íntimo, ver cómo el cuerpo va evolucionado. Tengo una obsesión por mostrar el paso del tiempo en el cuerpo".
"Y además, trabajo con otras personas que también fueron diagnosticadas", añadió Otero; en esta pieza, también hay ficción y se trata la salud mental "desde un lugar lúdico".
Para este montaje Marina Otero no ha contado con expertos en salud mental: "He trabajado con mi psiquiatra y mi terapeuta", explicó.
Es un espectáculo multidisciplinar con danza y música en directo que comienza con un vídeo de quince minutos, "una especie de documental que me hice a mí misma durante la primera etapa de este proceso. Es algo más bien crudo".
Después aparece algo más lúdico, surge el humor. "A mí siempre me interesa reírme un poco de los patetismos personales", contó.
'Love me' y 'Fuck me' y 'Kill me' forman parte del proyecto 'Recordar para vivir', en el que la creadora se propone presentar diferentes versiones de obras hasta el día de su muerte.
La primera de las piezas del proyecto 'Recordar para vivir' fue 'Andrea', el nombre de una prostituta, cuya biografía exponía Otero en escena.
Luego vino 'Recordar 30 años para vivir 65 minutos', premio a la Mejor Dirección en Danza de la Bienal de Arte Joven 2016 (Buenos Aires). En esas dos obras, la creadora se expresaba con una danza extrema, violenta, brutal.
Esta directora, intérprete, autora y docente vive actualmente en Madrid. Sus espectáculos han recorrido el mundo, presentándose en Alemania, España, Italia, Francia, Suiza, Portugal, Singapur, Dinamarca, Bélgica, Austria, Grecia, Polonia, Israel, Bosnia, Perú, Chile, Colombia, México, Brasil, Uruguay y Argentina. EFE
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