Raimundo Amador, guitarrista: "Vivo un momento de libertad total y estoy bien así"

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Gemma Bastida

Málaga (España), 22 mar (EFE).- Raimundo Amador, guitarrista emblemático del flamenco fusión, hace unos años que decidió romper con la industria discográfica y apostar por la autogestión de su música, una situación que le comportó una menor presencia mediática y menos actuaciones, pero que le reportó una autonomía a la que no quiere renunciar.

"Vivo un momento de libertad total y estoy bien así. Puede ser que haga menos y que salga menos en la televisión, pero prefiero trabajar para mí y lo estoy consiguiendo con mucho esfuerzo", asegura en una entrevista Raimundo Amador, nacido en Sevilla (España) en 1959.

Tras varias "malas experiencias" con representantes y sellos discográficos, el músico sevillano optó por independizarse de la gran industria tras más de 40 años sobre los escenarios: sus últimos trabajos los grabó en casa, donde tiene su propio estudio, y su mujer y uno de sus hijos asumieron su representación artística y se encargan de las contrataciones.

Todo queda en casa de este virtuoso de la guitarra, que este viernes actúa en el Teatro del Soho CaixaBank de Málaga (sur de España), donde promete dejar "boquiabierto" al público con un repertorio de sus canciones en solitario, de Pata Negra -banda que fundó a finales de los años 70 junto a su hermano Rafael- y algún que otro tema de B.B. King.

Con Hendrix empezó todo

El músico, que se crió en chabolas de algunos de los barrios más pobres de Sevilla, bebió en casa el flamenco, ya que su padre era guitarrista. Sin embargo, tuvo la oportunidad de escuchar a bandas y artistas de rock, jazz y blues que le abrieron nuevos horizontes y marcaron su carrera, como Janis Joplin, Miles Davis, The Who, Led Zeppelin y, sobre todo, Jimi Hendrix.

"Yo el flamenco lo conocía bastante bien. Esto, en cambio, no lo entendía, pero me gustaba", recuerda Amador, que está considerado uno de los artífices del mestizaje flamenco: fue fundador de los grupos Veneno, junto a su hermano Rafael y Kiko Veneno, y Pata Negra, y ha colaborado con artistas tan dispares como Paco de Lucía, Camarón, Luz Casal, Los Rodríguez, Rosario, Andrés Calamaro, Mala Rodríguez, la islandesa Björk o el 'rey del blues', B.B. King.

Y es que Amador siempre ha intentado mantener durante su carrera el difícil equilibrio entre la tradición y la innovación, manteniendo sus raíces flamencas, pero abriéndose paso a otras músicas y culturas.

"Yo es que si solo hago flamenco me aburro, si solo hago salsa me aburro, si solo hago jazz me aburro... por eso siempre tengo que hacer un abanico de músicas", explica el guitarrista, que sigue escuchando a los clásicos de siempre, pero también a voces como Amy Winehouse, rap o hip hop.

Su último trabajo, '60 aniversario. Directo en casa', lo publicó en plena pandemia y lo grabó en su estudio, con colaboraciones como la de su hijo Raimundo Amador Jr. o El Langui. Asegura que tiene material como para sacar "dos o tres discos" más, pero por el momento no tiene previsto hacerlo.

Ahora es él quien decide qué publica y cuándo lo publica. "Antes te forzaban a sacar discos cada equis tiempo, pero estas cosas no se fuerzan, salen cuando salen", señala Amador, que reconoce que él nunca ha vivido de la venta de discos, sino de los 'bolos'.

"Así estoy bien, sin que nadie me mande nada", añade el músico sevillano, que asegura que, pese a no estar desde hace unos años en la primera línea musical, sus seguidores le "quieren mucho" y se siente muy arropado allí donde actúa.

Él afirma que sigue siendo un músico trabajador y humilde y que seguirá componiendo y tocando la guitarra "hasta que el cuerpo aguante". Nunca le ha preocupado el dinero. Mientras "tenga para la olla", será feliz. EFE

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(foto) (Recursos de archivo www.lafototeca.com: cód 7851196, 7851183, 6662973 y otros)