Barcelona, 29 feb (EFE).- El fotógrafo francés Bernard Plossu sigue los pasos de Picasso por los parajes que visitó en Cataluña y que marcaron su obra, a través de una fotografía pictorialista que remite a sus orígenes decimonónicos, unas imágenes se exhiben desde mañana en el Museo Picasso de Barcelona.
La exposición 'Bernard Plossu. Paisajes catalanes de Picasso', que se podrá ver de manera gratuita en el Museo Picasso hasta el próximo 15 de septiembre, reúne unas sesenta fotografías realizadas por Plossu en Horta de Sant Joan, Gósol, Cadaqués y Barcelona.
El director del museo, Emmanuel Guigon, ha señalado en la presentación este jueves de la exposición que Plossu retrata la poesía captada en los territorios catalanes visitados por Picasso, y en la propia ciudad de Barcelona, donde el pintor realizó pequeñas estampas durante su etapa de formación, de 1895 a 1897.
En el itinerario expositivo se pueden contemplar "fotografías de pequeño tamaño que son auténticas joyas, que no son miméticas de la obra de Picasso, pero que sí entran en diálogo con él", ha subrayado Guigon.
Nacido en Vietnam en 1945, Plossu creció en París, donde se instaló su familia, realizó sus primeras fotografías en el Sáhara, con su padre, Albert Plossu, en 1958, y entre 1965 y 1966 se estableció por primera vez en México, con una breve interrupción para viajar a California.
Plossu ha dicho este jueves que lo primero que le movió a seguir los pasos de Picasso es "la necesidad de curiosidad" y confiesa: "Me interpela el interés por la naturaleza de Soutin, de Modigliani en París, pero inmediatamente me preguntó por qué fue a Gósol, un pequeño pueblo pirenaico, y me ha surgido esa misma pregunta en relación a otros artistas, escritores, fotógrafos, que se han ido a lugares lejos del mundo".
El fotógrafo ha llegado a la conclusión de que "es por una elección de tipo de vida, no es una casualidad; el artista tiene necesidad de cortar con el mundo, sobre todo, si es conocido, aunque en aquel momento Picasso todavía no lo era".
Las imágenes expuestas son el resultado de los viajes que Plossu hizo entre 2019 y 2021 por los lugares catalanes en los que Picasso estuvo, que hoy se consideran primordiales en la riqueza artística del que un día revolucionó el arte del siglo XX.
Tejados, detalles arquitectónicos, paisajes, puertos que sirvieron de escenario y modelo para el joven Picasso son retratados por Plossu.
Gósol, confiesa Plossu, fue como un paraíso para él, pues apenas ha cambiado desde que lo visitó Picasso, y además ahora tiene una buena panadería.
Plossu, que está en un momento especial de su vida, después de haber perdido a su mujer recientemente, piensa en volver a Gósol para recuperar las ganas de fotografiar: "Un bonito paisaje, un buen queso y un buen pan, no hace falta mucho más para un artista, y fue allí donde Picasso tomó el pulso realmente a la vida".
Sobre Horta de Sant Joan, en Tarragona, Plossu ha apuntado que no puede evitar decir que se parece mucho, por su tierra roja, a Arizona, lugar que conoce muy bien de cuando vivió en México.
"Picasso vivía a doce kilómetros del pueblo y para ir a comprar comida tenía que ir en burro, por lo que tenía que tener muchas ganas para instalarse allí durante ocho meses en 1898", ha evocado el fotógrafo.
Otra de las particularidades de la obra de Plossu es, según Guigon, que intenta reproducir mediante la fotografía y la técnica el carbón Fresson.
Dese los años 70, Plossu utiliza la técnica del tiraje Fresson, un procediminto de pigmentación, inventado en el siglo XIX por Théodore Henri Fresson, que da a la imagen fotográfica una textura particular, muy pictorialista, en palabras de Guigon, y que permite al fotógrafo distanciarse de la grandilocuencia y la espectacularidad en sus imágenes.
Esta técnica, hoy utilizada por muy pocos fotógrafos, tuvo a principios del siglo XX como uno de sus representantes más destacados al español José Ortiz Echagüe Puertas, fotógrafo de la generación del 98, que la utilizó en toda su obra artística, de 1906 a 1966. EFE.
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