Àlex Gutiérrez Páez
Barcelona, 31 oct (EFE).- El capitán del Rubí, Aitor Torres, cumplirá este miércoles, cuando su equipo se enfrente en Copa del Rey al Athletic Club en su estadio, Can Rosés, uno de sus sueños futbolísticos como veterano del fútbol español y aficionado de los leones.
"Estas cosas solo pasan una vez en la vida y estoy muy agradecido", afirma en declaraciones a EFE Torres, cuyo equipo vuelve a la Copa del Rey después de 29 años, cuando dirigía al equipo Joaquim Hernández, padre del actual entrenador del Barcelona, Xavi Hernández.
El Rubí no ha empezado bien la Liga Élite, sexta categoría del fútbol español, con dos victorias, un empate y cuatro derrotas, unos resultados que le sitúan en la decimotercera posición.
Su afición por el Athletic Club le viene de familia, concretamente de su abuelo, que pese a ser de Almería le gustaba mucho que todos los jugadores fueran de la misma tierra y se encargó de transmitirle esta pasión al tío de Aitor.
"Él fue quien me inculcó los valores del Athletic, aunque el más pequeño de la familia, mi primo, es el más 'forofo' de todos", admite Torres, que sospecha que el hecho de llamarse Aitor -nombre vasco-, es por influencia de su tío.
Sus mayores ídolos fueron Julen Guerrero y Fran Yeste, aunque ahora tiene devoción por los dos capitanes de la plantilla: Óscar de Marcos e Iker Muniain.
El capitán del Rubí tiene grabado en su memoria el día en que el Athletic viajó a Cornellà el Prat (Barcelona) para disputar un partido de Liga contra el Espanyol en 2009.
El lateral izquierdo es un veterano de Tercera División, donde ha jugado durante nueve años en clubes como Olesa de Montserrat, Prat, Europa, Sant Andreu, Granollers, Cerdanyola, Vilassar y Rubí, donde ya lleva siete años y cinco como capitán.
"Hay que ser realistas. Tengo 33 años y me queda poco tiempo como futbolista", lamenta este trotamundos del fútbol catalán, quien, paralelamente, es repartidor de leña y carbón, entrenador del juvenil del Rubí y jugador del primer equipo.
El anuncio del emparejamiento del Rubí con el Athletic Club le sorprendió trabajando y fue mediante un compañero que seguía la transmisión con su móvil.
"Cuando salió el rival pegué un grito... Estaba muy feliz y emocionado, tardé dos o tres días en ser consciente", asegura el catalán, cuyo teléfono "sacaba humo" una vez sus amigos y familiares se enteraron de la coincidencia.
Sobre el rival, dice que es "quien más en serio se toma la Copa del Rey" y que seguramente tengan alguna ocasión para la que "hay que estar acertado y aprovecharla".
Los vallesanos se encomendarán al hecho de recibir a un Primera División en su fortín, Can Rosés, donde encadenaron 16 victorias seguidas al término de la temporada anterior y, en esta, más allá de la derrota en la última jornada, sumaron dos victorias y un empate.
"Intentaré conseguir las camisetas de los dos capitanes, ya hemos hablado en el vestuario que quiero tener ese recuerdo y, si puede ser, una foto con los jugadores del Athletic", confiesa Torres. EFE
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