Este lagarto que puede llegar a medir 1,5 metros fue una popular mascota en España: ahora está catalogado como especie invasora

El varano de sabana puede ser una amenaza para la fauna autóctona, así como provocar efectos en la salud humana por su fuerza a la hora de defenderse

Varano de sabana. (Σ64/Wikimedia Commons)
Varano de sabana. (Σ64/Wikimedia Commons)
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En 2019, el Gobierno de España incluyó en su Catálogo de Especies Exóticas Invasoras seis nuevos taxones, lo que significó que a partir del 1 de enero de 2022 quedase prohibida la posesión, transporte, tráfico y comercio de estos. En el caso de los animales, el objetivo principalmente fue evitar que llegasen al país como mascotas y, posteriormente, pudiesen acabar en la naturaleza por escapes o sueltas deliberadas.

El cerdo vietnamita, la pitón real o la tortuga de Florida, especies muy comunes dentro del mascotismo exótico, dejaron de poder emplearse para este fin por sus posibles efectos sobre los hábitats o la salud humana. También se incluyó entonces en el Catálogo el varano de sabana (Varanus exanthematicus).

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Este reptil que puede llegar a alcanzar longitudes de hasta 1,5 metros es extremadamente popular en el comercio internacional de mascotas. De hecho, según señala el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), es una de las más importadas y vendidas en todo el mundo con este fin.

Varano de sabana. (Pedro Alonso/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Varano de sabana. (Pedro Alonso/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

El principal problema de esta práctica —además del hecho de que estos animales son salvajes y no están domesticados, por lo que sus necesidades difícilmente pueden estar cubiertas en el interior de una vivienda— es el riesgo de que los ejemplares acaben en la naturaleza, ya sea por escapes o por la liberación intencionada.

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El varano de sabana es una especie nativa africana con una distribución amplia. Se extiende desde el este de Senegal hasta Eritrea y Somalia, y desde el sur de Namibia hasta Sudáfrica. En nuestro país ya se han encontrado ejemplares en libertad, aunque, según la información más actualizada del MITECO, la especie todavía no cuenta con poblaciones reproductoras en el medio natural.

En el periodo comprendido entre 2001 y 2011, fueron exportados a España solamente desde Ghana, Togo y Benin 4.500 varanos de sabana. En este tiempo, 11 ejemplares fueron encontrados en la naturaleza en Cataluña, mayoritariamente adultos.

Varano de sabana. (Sylfred1977/Wikimedia Commons)
Varano de sabana. (Sylfred1977/Wikimedia Commons)

Una amenaza para especies endémicas y amenazadas

Pese a que actualmente no formen poblaciones reproductoras en la naturaleza, la experiencia con otras especies de la misma familia o con el propio varano de sabana en otros lugares del mundo hace necesario tomar precauciones.

En la naturaleza, la dieta de los adultos de este reptil consiste en pequeños vertebrados, huevos e invertebrados. Durante la temporada de lluvias pueden consumir hasta una décima parte de su peso corporal en un solo día, por lo que el varano de sabana tiene potencial para reducir las poblaciones de las que se alimenta.

Esto podría afectar negativamente a especies autóctonas que estén amenazadas. Por ejemplo, en 2011 se documentaron varios ejemplares en las proximidades del Parque Natural del Garraf, lo que hizo saltar las alarmas sobre la posible depredación de la tortuga mediterránea (Testudo hermanni), reintroducida en 1992 en este parque.

Varano de sabana. (Steven Schulting/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Varano de sabana. (Steven Schulting/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

La situación podría ser crítica en las islas, donde hay muchos reptiles y anfibios endémicos que podrían verse seriamente afectados ante la introducción de un nuevo depredador. Es el caso del ferreret o sapillo balear (Alytes muletensis) en Mallorca o el lagarto de Gran Canaria (Gallotia stehlini).

Junto a todo esto, los varanos de sabana pueden estar infectados y ser portadores de parásitos y patógenos que podrían transmitir a la fauna nativa, como la Salmonella spp. o ectoparásitos. “En Europa, concretamente en Polonia y Países Bajos, se ha detectado la entrada de varias especies de garrapatas del género Amblyomma en individuos de V. exanthematicus procedentes de África”, explica el MITECO. “Este género de garrapatas puede presentar la bacteria Anaplasma phagocytophilum, que provoca anaplasmosis en rumiantes”.

Sobre la salud humana también puede tener efectos. Estos animales, cuando se sienten arrinconados o son capturados y manipulados, pueden intentar defenderse mediante mordiscos, arañazos o golpes con la cola. Además, según la documentación del MITECO, los varanos más grandes podrían ser capaces de matar a gatos domésticos, perros o aves. Esto podría ser un motivo para su posterior abandono en la naturaleza.

La culebra de herradura, serpiente invasora en las islas Baleares, ha ocupado en 20 años el 90% de Ibiza, amenazando la supervivencia de la lagartija pitiusa, endémica del archipiélago (Esteban Cardona y Oriol Lapiedra/CREAF).

Los problemas de las modas en el mascotismo exótico

Tal y como señaló a Infobae en una entrevista Olga Martín Carrera, responsable de Políticas de la Fundación AAP en España, organización europea de bienestar animal, “el sector de los animales exóticos se encuentra en crecimiento debido a la facilidad para adquirirlos por internet y redes sociales”. A través de estas plataformas, además, se generan modas al difundirse imágenes erróneas sobre algunas especies, presentándolas como mascotas adorables o fácilmente manejables en un hogar.

Las consecuencias esto son “comercio ilegal, abandono y riesgos para el bienestar animal, la biodiversidad y la salud y seguridad de las personas u otros animales”. Es por este motivo por el que tanto desde la Fundación AAP como desde otras asociaciones reclaman la importancia de acabar con estas prácticas, pues suele existir un gran desconocimiento con respecto a las necesidades de ciertos animales, muchas de las cuales no pueden estar cubiertas en un inmueble particular. “Hay especies que requieren condiciones muy específicas de humedad, temperatura, espacio, interacción social o dieta que un entorno doméstico no puede garantizar”.

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