Tres plantas con flor que puedes plantar en octubre para que luzcan en primavera

Estas plantas destinan el invierno a asentarse, conservar o desarrollar hojas vistosas y preparar los tallos florales que irán apareciendo cuando aumenten las temperaturas

Macetas de terracota y jardineras de madera con flores moradas sobre la mesa y la barandilla de un balcón frente a edificios.
Varias macetas con campánulas, pulmonarias y bergenias decoran una terraza. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Con la llegada del frío, la mayoría de las plantas no resisten en jardines o terrazas. Aunque no ocurre con todas, algunas especies pueden plantarse en otoño y permanecer en el exterior durante el invierno, incluso con flor. Cada especie requiere una ubicación y un drenaje determinados, pero todas cuentan con flores más allá del periodo habitual.

La plantación otoñal no busca una floración inmediata. Estas plantas destinan el invierno a asentarse, conservar o desarrollar hojas vistosas y preparar los tallos florales que aparecerán cuando aumenten las temperaturas, según explican en Ecología Verde.

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Bergenia

Maceta de terracota con una planta de bergenia de hojas redondeadas y flores rosadas sobre un suelo de piedra.
Una planta de bergenia con grandes hojas verdes y flores rosadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También conocidas como hortensia de invierno, la bergenia es una vivaz perenne que puede plantarse a comienzos del otoño. Sus hojas grandes, gruesas y brillantes se mantienen todo el año y, según la variedad, adquieren tonalidades rojizas, púrpuras o bronceadas en invierno.

La bergenia produce a finales del invierno y en primavera tallos con pequeñas flores agrupadas, normalmente rosas o blancas. Se adapta al sol y a la semisombra, tolera distintos tipos de suelo y necesita un terreno con buen drenaje, ya que el exceso de agua puede causar problemas en las raíces.

Necesita riego solo cuando falte lluvia y la tierra esté seca en profundidad, ya que el exceso de agua durante el frío puede afectar las raíces. No conviene recortar toda la mata en otoño: las hojas protegen la corona y ayudan a evitar que el suelo expulse la planta con las heladas. Retire únicamente las hojas amarillas, secas o dañadas y deje la limpieza más intensa para fines del invierno o comienzos de la primavera. En áreas de heladas persistentes, una capa ligera de hojas secas o corteza alrededor de la base ayuda a estabilizar la temperatura del suelo.

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Pulmonaria

Maceta de barro con una planta de hojas verdes con manchas blancas y pequeñas flores de colores azul, violeta y rosa.
Una planta de pulmonaria florece con pétalos azules y rosados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La pulmonaria combina hojas con manchas plateadas y flores primaverales rosas, azules o blancas. Algunas plantas presentan flores rosas y azules al mismo tiempo porque cambian de color a medida que maduran.

Esta especie se desarrolla en semisombra o sombra ligera y prefiere un suelo que conserve cierta humedad sin quedar encharcado. Su follaje mantiene el valor decorativo de la planta mientras permanece en crecimiento antes de la floración.

Durante el otoño, conviene retirar las hojas secas, deterioradas o afectadas por oídio para reducir la presencia de hongos en invierno. Su riego debe ser moderado si no llueve durante períodos prolongados, aunque evite por completo los encharcamientos, que pueden causar pudrición de la corona y las raíces.

Campanillas

Maceta de arcilla con flores moradas sobre un alféizar de madera junto a una ventana abierta con marco de madera.
Una maceta de campánula sobre una ventana de madera abierta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las campanillas o campanulas agrupan numerosas especies y variedades vivaces, reconocibles por sus flores acampanadas azules o violetas, aunque también las hay blancas y rosadas. Unas forman matas pequeñas apropiadas para rocallas o macetas, mientras otras pueden ocupar las borduras.

La elección debe centrarse en variedades resistentes y aptas para el exterior, pues no todas soportan el frío de la misma forma. Una campanula plantada en otoño y situada en un lugar adecuado vuelve a crecer con fuerza al subir las temperaturas. En general, prefieren suelos con buen drenaje, que retengan algo de humedad sin permanecer saturados, y exposiciones de sol o semisombra según la especie.

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