La llamada de Daniel Sancho a su madre en la que pidió 100.000 euros en efectivo para ‘comprar’ su libertad en Tailandia: “Ahora hay que ganar por las malas”

La conversación telefónica entre Silvia Bronchalo y su hijo, publicada por ‘OkDiario’, tuvo lugar en octubre de 2025

Daniel Sancho y Silvia Bronchalo, en montaje de 'Infobae' (EFE / Mediaset España)
Daniel Sancho y Silvia Bronchalo, en montaje de 'Infobae' (EFE / Mediaset España)
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Tras publicar las primeras imágenes de Daniel Sancho desde la cárcel, OkDiario también ha difundido una llamada del hijo de Rodolfo Sancho en la que pidió a su madre, Silvia Bronchalo, que trasladase 100.000 euros a Tailandia para respaldar la compra de un terreno con el que pretendía obtener la libertad provisional e influir en la asignación de los jueces de su caso. Se trataría de una conversación telefónica del 4 de octubre de 2025.

La operación planteada por Daniel Sancho preveía que Bronchalo acreditase la disponibilidad de más de 100.000 euros y los enviase a una cuenta en Tailandia antes de los días 9 o 10 de octubre. Sancho aseguró que, si el plan prosperaba, estaría fuera de prisión el 15 de noviembre. El joven explicó a su madre que una mujer identificada como Alice le había propuesto adquirir un terreno a personas “muy especiales” y utilizarlo como garantía para solicitar una fianza. La legislación tailandesa impediría que él figurase como propietario, por lo que la finca quedaría formalmente a nombre de Alice.

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La madre admitió durante la llamada que disponía de “ciento y algo”, en referencia a sus ahorros. Daniel Sancho le respondió: “Estamos dentro. Lo puedes mover a Tailandia”. Bronchalo advirtió de las dificultades fiscales de transferir una cantidad de esa dimensión a un país ajeno a la Unión Europea: “Tú no puedes hacer una transferencia de 100.000 euros a otro país, a otra cuenta”. Su hijo replicó que no era necesario completar el envío de inmediato, sino demostrar que el dinero se estaba movilizando.

La llamada de Daniel Sancho a su madre

“Lo único que hace falta es que vean que lo estás haciendo”, le dijo. A continuación, le pidió que viajase al país asiático: “Me sacas de aquí. Para el 15 de noviembre estoy fuera si hacemos esto”. Según el relato recogido por el citado medio, Daniel Sancho llevaba meses valorando esa vía. El primer paso consistía en acreditar ante terceros que Silvia Bronchalo tenía el capital y que lo estaba trasladando a una cuenta tailandesa a su nombre, con el objetivo de que “vean que vamos en serio”.

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Ante la posibilidad de que el movimiento alertase al Banco de España, propuso dividirlo en cantidades inferiores: “Te empiezas a mover: 9.000 euros, 9.000 euros, 9.000 euros”. El preso sostuvo que la compra del terreno permitiría desbloquear una fianza que, según dijo, no podía obtener por los cauces ordinarios. “No me dan la fianza a menos que sea de esta manera, mamá”, afirmó, antes de añadir que Alice estaría vinculada a la operación durante los próximos cuatro años, el tiempo que calculaba para el proceso.

Silvia Bronchalo, Daniel Sancho y Rodolfo Sancho, en montaje de 'Infobae' (Mediaset / EFE / Europa Press)
Silvia Bronchalo, Daniel Sancho y Rodolfo Sancho, en montaje de 'Infobae' (Mediaset / EFE / Europa Press)

También señaló que sus abogados seguirían representándole durante ese periodo y que su padre continuaría pagando sus servicios. “Durante esos cuatro años van a seguir siendo mis abogados y papá les va a seguir pagando”, expuso. Daniel Sancho insistió a su madre para que aceptase el plan sin demora: “Mamá, por favor, por favor, haz esto por mí, por favor, confía en mí”. Bronchalo respondió que quería asegurarse de que la operación no fuera ilegal ni perjudicase a la familia o a su hijo.

La legalidad de la propuesta de Daniel Sancho

Él negó que existiera irregularidad alguna y redujo el planteamiento a una transacción inmobiliaria: “No, no, no, en absoluto, no es ilegal. Es comprar una tierra”. Después volvió a reclamar que su madre viajase a Tailandia el lunes siguiente. La conversación recoge que el propietario del terreno, al que Daniel Sancho describió como “lo más alto que se puede llegar”, ofrecería una ayuda que excedía la mera venta de la finca. Al ser preguntado por la identidad de esa persona, se negó a facilitarla por teléfono.

Daniel Sancho, en imagen de archivo (Europa Press)
Daniel Sancho, en imagen de archivo (Europa Press)

“La persona a la que compramos la tierra nos va a hacer un favor. Va a susurrar en el oído de X personas para que esto ocurra”, afirmó. Más tarde concretó que esas personas “susurran en el oído de quien tienen que susurrar para que el caso pase a manos de quien tiene que pasar”. El medio señala que Sancho reclamó el “máximo secreto” para la operación y delimitó quiénes debían conocerla: su madre, Alice, Kaiser, que es otro interno, y él mismo. También le pidió que no abordase el asunto por teléfono y que cerrase el acuerdo en persona en Tailandia.

Silvia Bronchalo planteó repetidamente sus dudas sobre el propietario real del terreno, las garantías para no perder unos ahorros acumulados durante “muchos años” y la legalidad del mecanismo. Sancho respondió en varias ocasiones con la misma petición: “Confía en mí”. Al preguntarle por qué no se había activado antes esa alternativa, aseguró que esperaba ganar el caso sin recurrir a ella. “Parecía que íbamos a ganar sin tener que hacer nada, pero me han jodido”, dijo. “Hemos intentado ganar por las buenas, pues ahora hay que ganar por las malas”.

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