Los rostros de la acampada por la vivienda en Madrid: “Hemos llegado a un punto insostenible y todos tenemos dificultades para construir una vida digna”

Cerca de mil personas permanecen en la Puerta del Sol desde el pasado sábado para exigir al Gobierno un decreto ley de vivienda que garantice medidas de protección para los inquilinos

Vista aérea de las tiendas este martes en la Plaza del Sol. (EFE/ Sergio Pérez)
Vista aérea de las tiendas este martes en la Plaza del Sol. (EFE/ Sergio Pérez)
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Cerca de 1.000 personas permanecen acampadas en la Puerta del Sol, en Madrid, a la espera de que el decreto ley de vivienda que el Gobierno prevé aprobar este martes en el Consejo de Ministros incorpore las demandas del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos, entre las que figuran la renovación automática de los contratos, una reducción de los precios de los alquileres y la suspensión de los desahucios sin alternativa habitacional. Si el decreto no las incluye, la organización ya ha advertido que seguirán protestando hasta lograr “soluciones reales” para atajar una crisis que cada vez afecta a más personas en España.

Hoy, sin duda, el decreto ley domina las conversaciones entre quienes permanecen en la plaza. En los corrillos se mezclan jóvenes, parejas y personas mayores, con trayectorias distintas pero una preocupación común: las dificultades para acceder a una vivienda o conservarla. El caso de Guillermo, de 41 años, ilustra esa dificultad. Vive en Madrid con su pareja y su hijo pequeño gracias a un alquiler por debajo del precio de mercado que les facilita un familiar de ella.

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Guillermo este martes en la acampada por la vivienda en la Puerta de Sol de Madrid. (María G. Arenales/Infobae)
Guillermo este martes en la acampada por la vivienda en la Puerta de Sol de Madrid. (María G. Arenales/Infobae)

“Mi situación con la vivienda es privilegiada porque el tío de mi pareja compró una casa para que nosotros pudiéramos tener un alquiler asequible. Si no hubiera sido por eso, los tres tendríamos que estar haciendo vida en una habitación”, cuenta a Infobae. Guillermo trabaja en hostelería y cobra cerca de 1.200 euros mensuales, mientras que su pareja, programadora, tiene un salario más alto, pero “ni siquiera dos ingresos bastan para alquilar un piso completo” y cubrir los gastos de una familia con un hijo en Madrid, asegura. Ahora pagan 700 euros al mes por la vivienda que les ha facilitado ese familiar.

La acampada en la Puerta del Sol ha amanecido este martes después de su tercera noche al raso tras la manifestación por la vivienda del pasado sábado. Los manifestantes siguen presionando por el 'decreto Maricarmen' en una jornada clave para la política de vivienda en España. A la espera de que el Gobierno anuncie el Real Decreto en el Consejo de Ministros, el Sindicato de Inquilinas ha lanzado un ultimátum al Ejecutivo.

También ha decidido acudir a la acampada Pepe, un estudiante de 23 años de la Universidad Complutense que vive con su madre y teme no poder independizarse antes de los 35 años. Asegura que las dificultades para acceder a una vivienda impiden a jóvenes y trabajadores construir una vida digna, pese a que en su caso compagina los estudios con un empleo de fin de semana.

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Pepe este martes en la acampada por la vivienda en la Puerta de Sol de Madrid. (María G. Arenales/Infobae)
Pepe este martes en la acampada por la vivienda en la Puerta de Sol de Madrid. (María G. Arenales/Infobae)

“Hemos llegado a un punto en que la situación es insostenible y da igual que seas joven o mayor, todos tenemos dificultades para construir una vida digna y, al final, la vivienda es la base para tener calidad de vida. Por eso estamos todos aquí en la acampada”, reivindica. Como otras muchas personas que permanecen en Sol, reconoce que fue el desahucio de Maricarmen, impulsado por el fondo buitre Urbagestión Desarrollo e Inversiones, lo que impulsó a salir a la calle a reclamar “medidas reales”. De hecho, gracias al apoyo popular Maricarmen ha logrado quedarse en la vivienda de la que fue desahuciada la semana pasada tras cuatro intentos de lanzamiento.

Según informaba su abogada, Beatriz Duro, en una rueda de prensa la pasada jornada, las dos partes acordaron que la octogenaria pague el 30% de sus ingresos mensuales y con una duración de ocho años. Durnate su intervención, Duro lamentó que el acuerdo haya llegado “tarde” y tras “una situación en la que ninguna persona se debería ver nunca”, pero obviamente, añadía, es un “resultado mejor y más feliz para todos”.

“Sol solo será el inicio”

La portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Valeria Racu, ha advertido este martes ante la prensa de que lo “encendido” en Sol “no va a parar” aunque Maricarmen haya podido pactar con el fondo buitre que la desalojó la semana pasada. Al ser preguntada si la acampada en la plaza continuará en caso de que el decreto no satisfaga sus demandas, Racu ha respondido de forma abierta que “lo que se ha encendido en Sol no va a parar aquí” y ha asegurado que bien puede ser “siguiendo la acampada” o “subiendo el conflicto en otras partes”. “Esto va a seguir”, ha sentenciado.

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