Muere un oso pardo atropellado por un tren de mercancías en Campoo de Enmedio (Cantabria): el conductor creyó que era un jabalí

El ejemplar fallecido es un macho subadulto de tres años de edad y aproximadamente 80 kilos

Muere un oso pardo arrollado por un tren en Campoo de Enmedio. (Gobierno de Cantabria/Europa Press)
Muere un oso pardo arrollado por un tren en Campoo de Enmedio. (Gobierno de Cantabria/Europa Press)
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Pasadas las 23.00 horas del viernes 25 de septiembre, un tren de mercancías que circulaba a la altura de la localidad de Cañeda, en el municipio de Campoo de Enmedio (Cantabria), arrolló un ejemplar macho de oso pardo que se encontraba en la vía.

Así lo ha informado el Gobierno de Cantabria, que ha señalado que, en un primer momento, el conductor del convoy pensó que el animal que había sido embestido se trataba de un jabalí, tal y como lo comunicó tras el incidente.

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Al acudir esta misma mañana los responsables de ADIF y los agentes del Medio Natural de la Dirección General de Montes y Biodiversidad al lugar en el que se ha producido el arrollamiento, los expertos han constatado que en realidad se trataba de un ejemplar de oso pardo. En concreto, el animal fallecido es un macho subadulto de aproximadamente 80 kilos y unos 3 años de edad.

El oso pardo cantábrico (Adobe Stock).
Imagen de archivo de un oso pardo. (Adobe Stock)

Su cadáver ha sido trasladado al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre del Gobierno de Cantabria con el objetivo de realizarle una necropsia y los análisis protocolarios correspondientes.

Los esfuerzos de conservación del oso pardo y las amenazas a las que se enfrenta

El oso pardo (Ursus arctos) se encuentra catalogado como en peligro de extinción en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA) y figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE). Este gran mamíferos, que ha enfrentado durante décadas un serio retroceso, se encuentra distribuido en nuestro país entre los Pirineos y la cordillera Cantábrica.

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En este último lugar, donde se ha producido el incidente con un tren de mercancías, se extiende desde Galicia hasta el occidente de Cantabria en dos núcleos diferentes: el occidental, que presenta una tendencia poblacional más positiva en los últimos años, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), y el oriental, con un censo más reducido. Una tarea importante en este sentido es favorecer el intercambio de ejemplares entre ambas zonas para evitar la consanguinidad, lo que supone un factor adicional de amenaza para la especie.

Imágenes fascinantes captadas por cámaras trampa revelan el complejo comportamiento de los osos pardos. Observa cómo diferentes ejemplares interactúan con un poste de marcaje, tanto de día como de noche, comunicándose a través del olfato.

Los esfuerzos por conservar la especie están dando sus frutos, aunque es importante no bajar la guardia para evitar que se produzca una regresión en este sentido. En menos de tres décadas, los trabajos realizados en las poblaciones del oso pardo han conseguido que pasemos de contar con menos de 70 ejemplares a más de 400 en nuestra montañas.

Sin embargo, el oso pardo se enfrenta a una serie de amenazas que ponen en peligro su supervivencia, tanto en nuestro país como en el resto de su distribución mundial. Destaca, por ejemplo, el cambio climático, que provoca irregularidad en la producción de los frutos silvestres que le sirven como alimento. Esta emergencia también contribuye a aumentar la virulencia de los incendios forestales, que pueden afectar a los entornos de su área de distribución. Los periodo de hibernación del oso son, además, cada vez más cortos, pues los inviernos, debido a las altas temperaturas, son también más cálidos ahora.

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