Un tesoro romano de más de 900 piezas permaneció oculto bajo un campo agrícola durante casi 2.000 años

Un aficionado recuperó casi mil monedas cuyo valor equivale a seis años de trabajo de un legionario romano

Entre las monedas descubiertas en Alemania, hay algunas especiales, como una moneda muy desgastada cuyo valor fue confirmado posteriormente con una contramarca (derecha).
(Marcel Zanjani/Oficina LVR para la Gestión del Patrimonio Arqueológico en Renania)
Entre las monedas descubiertas en Alemania, hay algunas especiales, como una moneda muy desgastada cuyo valor fue confirmado posteriormente con una contramarca (derecha). (Marcel Zanjani/Oficina LVR para la Gestión del Patrimonio Arqueológico en Renania)
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En una búsqueda autorizada de piezas, Oliver Riedl recorría el campo alemán, cerca de Wesseling, con su detector de metales. El aparato sonó y encontró nada más y nada menos que 15 monedas de la época del Imperio Romano. Pero no todo termina ahí, el detector no paró de sonar. Había localizado más piezas bajo tierra y no eran pocas.

En total, el tesoro se componía de 934 denarios romanos y permaneció oculto hasta que dos milenios después Riedl y el equipo de la Oficina de Gestión del Patrimonio Arqueológico hicieron que viera la luz. Fue esta oficina la que confirmó la magnitud del tesoro romano hallado en la zona.

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Hombre con abrigo, botas, un detector de metales y una pala en un terreno de hierba frente a un pueblo con iglesia.
Oliver Riedl forma parte de los buscadores de tesoros que a cambio de encontrar tesoros se llevan una recompensa del estado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Después del trabajo y el análisis del equipo científico el tesoro de monedas se exhibe ahora por primera vez en el Museo Estatal LVR de Bonn y fue presentado esta semana, el 22 de septiembre, ante la comunidad científica en la conferencia anual de la Asociación Alemana Occidental y Meridional para la Investigación Arqueológica, donde se reunieron cerca de 300 arqueólogos de toda Alemania.

Las monedas son denarios romanos que representan varios motivos y perfiles de emperadores

El tesoro está compuesto por 934 denarios romanos de plata, la moneda estándar del Imperio durante siglos, con un peso total de 3,1 kilogramos. La pieza más reciente fue acuñada en 124 o 125 después de Cristo, lo que sitúa el momento del enterramiento durante el reinado del emperador Adriano, entre los años 117 y 138 después de Cristo. Sin embargo, la mayoría de las monedas romanas del hallazgo corresponde a la época de los emperadores Flavios (Vespasiano, Tito y Domiciano), entre los años 69 y 96 después de Cristo.

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La mayoría de las monedas datan de la época de los gobernantes flavios y muestran su perfil, como esta del emperador Domiciano.(Marcel Zanjani/Oficina LVR para la Gestión del Patrimonio Arqueológico en Renania)
La mayoría de las monedas datan de la época de los gobernantes flavios y muestran su perfil, como esta del emperador Domiciano.(Marcel Zanjani/Oficina LVR para la Gestión del Patrimonio Arqueológico en Renania)

La moneda más antigua del lote se remonta a la República Romana y fue acuñada en el año 148 antes de Cristo, es decir, tenía más de 270 años de antigüedad cuando fue enterrada junto al resto, aunque seguía teniendo curso legal. Según el Dr. Erich Claßen, arqueólogo estatal y director del de la Oficina de Gestión del Patrimonio Arqueológico, este tesoro romano es “el mayor de este período en Alemania y el quinto más grande del mundo”.

Para dimensionar el valor de las monedas en la época, la investigadora asociada Rahel Otte tomó como referencia la paga de los legionarios romanos, bien documentada en fuentes escritas. “En aquella época, un soldado raso de la legión ganaba 300 denarios al año. Sin embargo, aproximadamente la mitad se destinaba a comida y equipo”, explicó Otte. Un legionario habría necesitado ahorrar todo su sueldo durante unos seis años para acumular una fortuna equivalente a la del tesoro de Wesseling, un dato que ilustra la magnitud del capital enterrado.

Cómo se ocultó y recuperó el tesoro romano

Uno de los hallazgos arqueológicos más importantes a nivel estatal.

Los arqueólogos estiman que la fortuna se acumuló hacia el año 100 después de Cristo y se enterró décadas más tarde, durante el reinado de Adriano. “Es muy probable que alguien quisiera mantener este dinero a salvo. Al fin y al cabo, en aquella época no existían los bancos”, señaló Claßen. El motivo por el cual el tesoro nunca se descubrió sigue sin resolverse. Una hipótesis plantea que el propietario murió antes de poder transmitir la ubicación del escondite a algún heredero o allegado.

Durante las excavaciones se hallaron también fragmentos de una vasija de cerámica y restos de paja junto a las monedas romanas. Según Otte, es probable que el tesoro fuera enterrado originalmente dentro de un recipiente forrado de paja, que con el paso de los siglos y la actividad agrícola en la zona terminó por destruirse, lo que dispersó las piezas en la tierra.

Vasija de barro en la tierra con monedas de plata en su interior y un manojo de paja seca en la boca.
Una vasija fue recipiente de los ahorros de, probablemente, un legionario romano.

Para preservar la integridad del hallazgo, el bloque de tierra con las monedas fue trasladado al taller de restauración del Museo Estatal LVR y sometido a rayos X antes de su extracción definitiva, un proceso que permitió recuperar la totalidad de las piezas del tesoro romano.

En Alemania tienen un sistema por el que el Ministerio de Interior da permisos a los buscadores de tesoros para que hagan precisamente eso, buscar tesoros desconocidos. El trato es sencillo. El estado se queda con el tesoro y los que participen en el programa se llevan una recompensa. Una medida que promueven para contrarrestar las excavaciones ilegales que se registran el país, según la nota de prensa del gobierno regional de Renania.

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