Conrado Estol, especialista en neurología: “Cumplir años no significa necesariamente perder memoria, velocidad mental o capacidad para resolver problemas”

El especialista sostiene que el deterioro cognitivo no es una consecuencia automática del paso de los años, sino producto de una reorganización del cerebro

Conrado Estol, especialista en longevidad, sobre el envejecimiento cerebral, "no significa perder memoria ni velocidad mental". (Montaje Infobae)
Conrado Estol, especialista en longevidad, sobre el envejecimiento cerebral, "no significa perder memoria ni velocidad mental". (Montaje Infobae)
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Cumplir años no significa perder memoria ni velocidad mental de forma inevitable, según el neurólogo Conrado Estol, especializado en longevidad y salud cerebral. El especialista lo planteó en un video difundido en redes sociales, en el que abordó los cambios que atraviesa el cerebro a lo largo de la vida y cuestionó la idea de que el envejecimiento cognitivo avanza siempre al mismo ritmo. El fragmento, publicado por Estol en plataformas como TikTok e Instagram, integra una intervención más amplia sobre la relación entre edad y funcionamiento cerebral.

En la grabación, el neurólogo explicó que el cerebro no envejece de forma progresiva, sino que se reorganiza en momentos puntuales de la vida. “A los nueve años, a los treinta y dos, a los sesenta y seis y a los ochenta y tres ocurren grandes cambios. El cerebro se reorganiza”, afirmó. Según su planteo, esos puntos de inflexión explican por qué una persona mayor puede conservar un rendimiento cognitivo similar al de alguien más joven, aunque su cerebro presente una estructura distinta.

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Una mujer de cabello canoso y ropa deportiva camina por un sendero al aire libre junto al mar con una botella de agua.
Una mujer mayor camina por un sendero junto al mar para mantener un estilo de vida activo durante la madurez. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estol fue categórico al rechazar la asociación automática entre vejez y pérdida de memoria. “El experto que no tiene una enfermedad, de setenta, tiene la velocidad de procesamiento mental y la capacidad de resolver una situación igual que el de treinta, pero con un cerebro que está organizado distinto”, sostuvo. En otras apariciones públicas, el especialista reforzó este argumento con referencia a un estudio publicado en la revista Nature sobre los denominados epochs de la transformación cerebral, un concepto que describe los períodos de reorganización que atraviesa el órgano a lo largo del ciclo de vida.

La ciencia es firme: la salud del cerebro persiste en la vejez

El planteo de Estol sobre la memoria en la vejez encuentra respaldo en estudios académicos publicados en revistas científicas españolas. Un artículo de la Revista Española de Geriatría y Gerontología con el título “Neurociencia cognitiva del envejecimiento. Aportaciones y retos”, describe un fenómeno llamado reclutamiento neural compensatorio. Este mecanismo permite que el cerebro active regiones que normalmente no lo hacen para mantener el rendimiento cognitivo cuando otras áreas pierden fuerza con el paso del tiempo. El trabajo señala que este reclutamiento se asocia de forma directa con una mejora del procesamiento y del desempeño cognitivo general. Es decir, el cerebro encuentra caminos alternativos para seguir resolviendo tareas con la misma eficacia que en etapas anteriores.

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Ilustración de dos adultos mayores sentados en sillones. Un hombre sostiene una tableta con un cerebro, y una mujer un folleto con un corazón. Hay un bastón y un andador.
Una ilustración muestra a una persona con esclerosis múltiple, sosteniendo una tableta con una imagen cerebral, y a otra con la enfermedad de Andrade, leyendo una revista con diagramas de corazón y sistema nervioso, ambos sentados cómodamente en una sala. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El mismo estudio agrega que los mecanismos de plasticidad cerebral no se detienen con la edad. Factores como el ejercicio físico, el control del estrés o la estimulación cognitiva pueden potenciar esos cambios plásticos durante toda la vida. Esto quiere decir que el cerebro conserva la capacidad de modificar sus conexiones internas y de adaptarse a nuevas exigencias, incluso en edades avanzadas, un dato que coincide con la idea de Estol sobre la reorganización cerebral en distintas etapas de la vida.

Otro trabajo académico, publicado por la Universidad de Murcia en la revista Anales de Psicología, bajo el título “¿Es la plasticidad cerebral un factor crítico en el tratamiento de las demencias?”, refuerza esta línea de evidencia. El documento analiza estudios longitudinales sobre los cambios en la inteligencia durante el envejecimiento y concluye que en las personas de edad avanzada permanece cierta capacidad para los cambios plásticos vinculados al aprendizaje. Esta conclusión respalda que la plasticidad, lejos de detenerse con los años, continúa activa como un factor determinante para un envejecimiento cognitivo saludable.

Todos queremos vivir más y mejor, pero ¿es la longevidad algo que se puede transmitir de padres a hijos? Analizamos una investigación que siguió a más de 4000 personas para entender si la clave para una vida larga reside en nuestros genes.

Ambos estudios coinciden en un punto central que conecta de forma directa con el planteo del neurólogo argentino, la edad por sí sola no determina el deterioro de la memoria ni de la velocidad mental. Existen variables modificables, como los hábitos de vida, el entrenamiento cognitivo y la actividad física, que influyen en la capacidad del cerebro para reorganizarse y sostener funciones como el procesamiento de información y la resolución de problemas, incluso décadas después de la juventud.

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