El histórico enclave francés donde le entregarán el Premio Saint-Simon al rey Juan Carlos: junto a un castillo en ruinas en un pueblo de 500 habitantes

El lugar está vinculado a la historia del duque de Saint-Simon por el que se creó el premio que recibirá el rey emérito

Juan Carlos I en el castillo de La Ferté-Vidame, en montaje de Infobae (Grosby / Europa Press)
Juan Carlos I en el castillo de La Ferté-Vidame, en montaje de Infobae (Grosby / Europa Press)
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El rey Juan Carlos I recogerá este domingo en Francia el Premio Saint-Simon 2026 por Reconciliación, una obra que el jurado ha considerado la mejor publicación memorialística y que le reportará su segundo reconocimiento francés. El monarca se ha trasladado hasta el país junto a la infanta Elena y sus nietas Irene Urdangarin y Victoria Federica de Marichalar para este emocionante momento.

El Premio Saint-Simon 2026 se entregará en el auditorio de la granja Richardière, en La Ferté-Vidame, municipio rural de algo más de 500 habitantes del departamento de Eure-et-Loir, al suroeste de París. El jurado ha elegido Reconciliación por amplia mayoría frente al filósofo Régis Debray, padre de la coautora de las memorias del monarca, Laurence Debray, y la cantante y escritora Patti Smith.

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El rey emérito ha abandonado este sábado Galicia en un vuelo a las siete de la tarde, tras concluir su cuarta estancia del año en Sanxenxo, en Pontevedra. Antes de viajar a París, ha asistido con la infanta Elena y su sobrina María Zurita a la segunda jornada de la regata que lleva su nombre. Juan Carlos I ya fue distinguido en abril durante la Jornada del Libro Político en la Asamblea Nacional francesa, donde le acompañaron las infantas Elena y Cristina junto a su nieto Froilán.

El rey emérito ha sido homenajeado con el Premio Especial del Jurado de la Journée du Livre Politique por sus memorias, ‘Reconciliación’

Dónde recibe el premio el rey Juan Carlos

La Ferté-Vidame acoge la ceremonia en la finca vinculada al duque de Saint-Simon, Louis de Rouvroy, memorialista de la corte de Luis XIV. El galardón fue creado en 1975, durante el tricentenario de su nacimiento, y distingue desde entonces una obra de memorias escrita por un autor vivo. El premio valora la huella histórica de su protagonista, la relación de la obra con el legado literario de Saint-Simon y su calidad. Las Memorias del duque de Saint-Simon, que vivió entre 1675 y 1755, son una referencia de la literatura francesa y una fuente para conocer las últimas décadas del reinado de Luis XIV, su muerte y la Regencia de Felipe de Orleans.

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El lugar de la entrega conserva los restos del castillo de La Ferté-Vidame, una construcción sin techo, suelos ni apenas estancias interiores, cuyas paredes de piedra permanecen abiertas por grandes ventanales. La localidad se encuentra a cerca de una hora y media de París, en la región de Perche, entre estanques y avenidas arboladas.

Panorámica de La Ferté-Vidame, donde recibirá el premio el rey Juan Carlos (Grosby)
Panorámica de La Ferté-Vidame, donde recibirá el premio el rey Juan Carlos (Grosby)

La historia del castillo del duque de Saint-Simon

La existencia de un castillo en este emplazamiento está documentada desde el siglo X. La propiedad pasó después a la familia Saint-Simon, y allí residió Louis de Rouvroy mientras redactaba parte de sus memorias. El edificio visible hoy no es el castillo que conoció Saint-Simon. En 1764, el financiero Jean-Joseph de Laborde adquirió la finca, ordenó derribar la fortaleza medieval y encargó al arquitecto Antoine-Mathieu Le Carpentier un gran palacio clásico.

El proyecto alcanzó una fachada de casi 150 metros, se extendía por un parque de varios cientos de hectáreas y fue concebido como uno de los grandes conjuntos paisajísticos del siglo XVIII. Sin embargo, la Revolución Francesa alteró ese periodo de esplendor: la propiedad cambió de manos y el castillo fue desmontado de forma progresiva para reaprovechar sus piedras, materiales y elementos decorativos.

Las ruinas que han sobrevivido reflejan su estructura en los estanques de la finca y mantienen visibles las perspectivas trazadas en el parque. El recinto incluye canales, prados amplios y senderos forestales, mientras que la vegetación gana presencia en primavera y a comienzos del verano. La finca también tuvo un uso industrial durante el siglo XX, cuando Citroën empleó parte de sus terrenos como centro de pruebas de automóviles, una actividad que continúa en algunas zonas del dominio.

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