Se buscan voluntarios para participar en una excavación de un santuario iberorromano en Bailén: alojamiento y comida gratis a cambio de colaborar en el yacimiento

La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Bailén y dos universidades, se desarrollará durante los meses de septiembre y octubre

Campaña de excavación arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado. (Ayto. de Bailén)
Campaña de excavación arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado. (Ayto. de Bailén)
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Convertirte en arqueólogo por unas semanas y desenterrar con tus propias manos los vestigios de civilizaciones milenarias ya no es un sueño reservado únicamente a los especialistas. El Ayuntamiento de Bailén, en colaboración con la Universidad de Granada y la Universidad de Salamanca, ha abierto una convocatoria pública para sumar voluntarios a la III Campaña de Excavación Arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado.

La iniciativa, que se desarrollará durante los meses de septiembre y octubre, ofrece una oportunidad formativa difícil de rechazar: los participantes recibirán alojamiento, manutención completa, aprendizaje práctico sobre el terreno y un certificado oficial que acredite su aportación a las investigaciones. Para optar a una de las plazas, que son limitadas, los interesados solo tienen que enviar su CV.

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Ubicado sobre un terreno rocoso de unas tres hectáreas a orillas del río Guadiel y a escasos kilómetros de la antigua ciudad ibérica de Cástulo, Las Piedras del Cardado es un lugar rodeado de misterio. Mientras que el folclore popular de la zona siempre lo vinculó con la leyenda de una cueva habitada por un dragón, los trabajos científicos de las últimas campañas han revelado una realidad histórica mucho más impactante.

Campaña de excavación arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado. (Ayto. de Bailén)
Campaña de excavación arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado. (Ayto. de Bailén)

En una de sus laderas se encuentra una de las zonas más especiales del lugar: una pequeña cueva natural en la roca de la que sale agua hacia una pila rectangular. Para llegar a ella hay que caminar por un pasillo estrecho que hace curvas en forma de zigzag. La combinación del agua, las rocas y esta construcción ha hecho pensar a los expertos que aquí existió un antiguo santuario ibérico donde se hacían rituales sagrados con agua entre los siglos IV y III a. C..

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Tres milenios de historia oculta

Sin embargo, el atractivo de este yacimiento jiennense no se limita a su dimensión sagrada. Las prospecciones arqueológicas dirigidas por investigadores como Juan Jesús Padilla Fernández y Luis Arboledas Martínez han puesto de manifiesto que este cerro fue un enclave estratégico clave habitado de forma discontinua durante tres milenios.

Las primeras evidencias de ocupación se remontan a la Prehistoria reciente, concretamente al Neolítico final y al Calcolítico o Edad del Cobre. En aquella época, las comunidades humanas aprovecharon los tajos naturales del río para erigir un poblado defensivo compuesto por cabañas circulares, del que se han recuperado hachas de piedra pulimentada, molinos barquiformes y cerámicas de cocina con acabados bruñidos de gran calidad.

Tras un periodo de abandono durante la Edad del Bronce, el lugar volvió a cobrar un protagonismo en la Edad del Hierro de la mano de los iberos oretanos. En este horizonte cultural, el enclave se fortificó con potentes lienzos de muralla y sillares ciclópeos para controlar las rutas comerciales del valle y el acceso a los ricos distritos mineros de Sierra Morena Oriental.

Campaña de excavación arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado. (Ayto. de Bailén)
Campaña de excavación arqueológica del yacimiento de Las Piedras del Cardado. (Ayto. de Bailén)

Del comercio con Ibiza a las huellas de Roma

Fue precisamente en esta fase ibérica cuando el asentamiento vivió momentos de esplendor e intercambio internacional. Entre el material cerámico recuperado en superficie destacan dos fragmentos de tradición púnico-ebusitana, procedentes de talleres de la isla de Ibiza.

Este hallazgo supone un hito histórico de primer orden, al tratarse de la primera evidencia documentada de vajilla ibicenca en el interior de la península ibérica. Por si fuera poco, la historiografía ha propuesto en repetidas ocasiones este enclave de Bailén como uno de los posibles escenarios del oppidum de Baecula, donde se libró una de las batallas más decisivas de la Segunda Guerra Púnica entre cartagineses y romanos.

Con la llegada del poder romano, el cerro se transformó de nuevo. Durante el periodo altoimperial (siglos I a III d. C.), el espacio albergó un establecimiento rural enfocado al aprovechamiento agropecuario. De esta última etapa histórica aún se conservan en la cumbre muros defensivos de hasta dos metros de altura. Ahora, la labor de los voluntarios será fundamental para seguir desenterrando los secretos de este enclave único y evitar que la huella del pasado caiga en el olvido.

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